img Un CEO en apuros  /  Capítulo 9 La libreta | 81.82%
Instalar App
Historia

Capítulo 9 La libreta

Palabras:1261    |    Actualizado en: 04/04/2025

aq

30

unido en una esquina de la of

. Me incliné sobre mi escritorio, apuntando mi

odía hacer eso, que el jefe lo n

como algo sospechoso. Estaban

en la

ión. Hablan en códigos. Posi

asó por mi lado con su habitual arrog

tomando notas im

mentario. Le devolví una sonrisa fal

ree que todo es una broma. El tr

00

n de sus sillas y comenzaban a prepararse para salir a comer. Para entonc

ro yo no me moví de mi puesto. Almorzar era

antado. La vi escribir algo en su computadora,

a la salida. Ya estaba a punto de anotar algo más sobre ella cu

, su tono cargado de curiosidad, m

reta de golp

s cosas para mi trabajo -respo

luego sonrió, como si hubiera desc

-preguntó, cruzándose de b

to, evaluando

un idiota, o podía decir la v

un poco

os... -empecé, pero ella soltó

e hacía sentir menos tenso,

, todavía riendo. -¿Y qué h

de lo que acababa de decir. Y antes de que pudiera rea

cosq

do una risa inesperada cuando

había hecho cosquillas. Me moví en la si

tracción para estirar la mano y ar

había apartado, dando un par de pasos hacia atrás mi

entras pasaba rápidamente las páginas. Mis anota

o suficientemente rápido. Ella ya

de llegar tarde. Posible agente doble" -leyó

tras extendía la mano para recuperar la libreta, pero e

on una sonrisa amplia. -¿Así que eres un espía en

lo peor es que lo hacía de una manera tan divertida que, aunque quería recuperar m

pe... -dije, aunque estaba claro

o las páginas con rapidez,

-Camila casi se doblaba de la risa mientras me lanzaba una mirada

me esquivó con agilidad, so

ar, -dámela antes de que leas alg

, en un gesto sorprendente, dejó caer la libreta suavemente

-dijo con una risa final, lanzándome una mirada

al fin recuperé la libreta, me senté

as -dijo, secándose una lágrima de la risa mientras se apoyaba en el borde de

o fueras tan buena para robar libretas -res

casi curiosa. Se quedó en silencio por un segundo, como si estuviera

sa, Joaquín. Me ha

o por el cambio en su tono. La sonrisa seguía

í, sin saber muy

io y me lanzó una última mira

ijo, con una sonrisa que vol

mantenerla un poco más allí conmigo,

ndo si debía contestar en serio o seguir con el juego.

neo, pero no te preocupes, siempre cumplo con mi trabajo -dijo, antes

fuera algo así. La había juzgado mal desde el pri

ente, asintiendo. -No v

alida. Me quedé mirándola mientras se iba, sabiendo que tal vez

a silla, soltan

arde eran traidores. Pero eso no significaba qu

ambién los estaba conociendo, a ellos y a m

la era un misterio mucho más inte

eta una vez

ero tiene buena excusa.

Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY