mo de esa bella actividad que es el goce íntimo, sexual y pasional, de
va para ello. Y que digo efectiva, soy la
déjenme decirles que me llamo Emma Mado Duro, y en el nombre llevo la fama
tuta, piruja o ramera, como ustedes quieran
una aprende a soportar a todo tipo de gente, con los apodos que nos ponen, algun
de otra manera, sólo que, las rucas que se autoproclaman "decentes", y que nos juzgan sin conocernos, nos llaman con to
y mujeres, que toda su pinche vida se la pasan abriendo las piernas y no gozan ni un orgasmo y lo peor de todo es que, aunque ellas crean que por estar casa
s las profesiones y oficios, hay unas que saben muy bien lo que hacen y
e todo esto es que no somos la mayoría las que pensamos así, por eso es que a pesar de todo lo que nos rodea, los clientes
no es fácil hablar de lo que una tiene que vivir día con día, o mejor dicho, noche con noche y de
estoy yo para decírselas a lo mero pelón, aunque estoy segura que no a muchos les gustara que se las recuerde, y no me refiero a
do en la calle buscando mujer para pasar la noche, regateando como si
ge al chamaco y comenzaré por contarles una historia que me tocó vivir ha
sacarnos a bailar, o para invitarnos a su mesa a beber y a platicar, sin dejar a un lado los que
s compañeras, al igual que yo, ocupábamos las mesas en espera de que llegara el "bueno", así le decimos
acer tiempo, cuando de pronto, una de las "nuevas", se acercó a la
la clientela no llegaba, la noche prometía ser "mala", esto es, que no s
s Emma? -me dij
, para servirte -le
muchachas que eres
si no nos cuidados nosotras ¿quién nos
enes razón...
a? Te veo depri
llegan de pronto, y
de coas que quisiéramos olvidar para siemp
nos damos cuenta de todo lo que pudim
hicimos, ya lo vivimos y ya nos jodimos, o ya lo
bailado, quién nos lo quita", total que
le pregunté viéndola a los ojos- bueno,
esto que se me atora en la garganta
... no vaya a ser que
rdo... a
te cada detalle del día que vino a nuestra casa un bue
sde el aeropuerto que ya había llegado -comenzó diciendo ella y
y hacía más de 3 años que no se veían. Según me contó Quiqu
, me señaló quien era al momento en que bajaba
rta y cuidada, pelo castaño claro, con un cuerpo bien formado y muy musculos
camiseta blanca y unos vaqueros ajustad
fijaste bien en é
notar de inmediato, que me sentía muy atraída
o pude evitar un estremecimiento por todo mi cuerpo y como, los latidos de mi corazón se
Quique mientras se daban un fraternal y s
r -contestó Marcos, con una voz r
n las mejillas a manera de saludo y mi piel se puso
orto que enseñaba mis piernas y mi escote y él no dejó
pues el día era muy caluroso, decidimos ponernos cómodos y me vestí con una cami
ustado, de esos que s
deporte corto. Tenía un cuerpo magnífico muy musculoso
os dos nos gustábamos mutuamente y lo notábamos, no
e enc
en rato, pues como decía no se veían desde hacía mucho tiempo, hablaron de todo un poco, incluso de sus muchas aventuras con mujeres. Preparé unos bocadillos y unas cervezas y charl
s Quique, ponía la mesa, Marcos, se
er impresionante? -me di
ampoco le di demasiada importancia, pues me gusta q
atractivo c
ntesté con c
preciosa, me encantas. - v
por la
endo en un problema y tuve
os platos al comedor. -le d
omas y charlas sobre sus a
la noche nos f
imos como pocas veces, ya que yo me hab
an lavado el cerebro, estaba plena y
e a Marcos toda la ciudad y sus alrededores. Fuimos vie
trabaja para una agencia de publicida
a comer a un restau
sitar algún museo y a ver
mar unas copas por la zona de ambiente y lle
s ojos todo lo que tenía frente a mí, me encantaba todo de él, sus movimientos
gimos como pocas veces, pues Marcos me encantaba y había conseguido que me pusi
e estaba bañando, cuando n
lí toda confiada creyendo que se trataba de