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Una sexoservidora, accede a contar las experiencias vividas a lo largo de su trayectoria, narrando con claridad lo que ha visto, lo que ha oído y lo que ha experimentado. No sólo sus experiencias son develadas, también las de sus compañeras de labores, o las de los clientes que buscan en ella a una persona que las escuche. Así conoceremos la historia de la novia que se deja seducir por la pasión que le despierta el mejor amigo de su pareja. Y con él descubre un placer que nunca antes había imaginado. O la historia del empresario que, por una intensa pasión, decide acabar con todo su pasado y comenzar de cero para descubrir una nueva vida. También conoceremos la historia de un taxista que no es capaz de resistir un deseo intenso que le despierta una mujer, a la que anhela más que nada en la vida y por la que es capaz de todo... Confesiones de una sexoservidora... es un compendio de historias y vivencias que seguramente colmarán sus expectativas y les harán pasar momentos verdaderamente interesantes y divertidos... que las disfruten
Hola mis queridos lectores, cachondones y conocedores del placer supremo de esa bella actividad que es el goce íntimo, sexual y pasional, del que todos queremos lo más que se pueda obtener y sin límite de goce.
Y se los digo yo que me siento muy efectiva para ello. Y que digo efectiva, soy la mejor que se puedan imaginar en la cama.
Se preguntarán ¿Quién es esta vieja que nos habla de esa manera? Bueno pues déjenme decirles que me llamo Emma Mado Duro, y en el nombre llevo la fama, pero además de apodo me dicen el "saludo", ya que no se lo niego a nadie.
Ya en serio, soy sexoservidora, bueno prostituta, piruja o ramera, como ustedes quieran llamarme, aunque la gran mayoría me dice puta.
La neta no me importa, ya que en el "talón", en el trabajo para que me entiendan, una aprende a soportar a todo tipo de gente, con los apodos que nos ponen, algunos cariñosos y otros ofensivos, aunque, siempre, tratando de hacerse los graciosos.
Es común que los clientes que buscan nuestros servicios, nos llamen "cariñosas" para que no se oiga tan gacho decirnos de otra manera, sólo que, las rucas que se autoproclaman "decentes", y que nos juzgan sin conocernos, nos llaman con todo su cándido pudor, educación y decencia: "Pinches putas", mostrándonos ese abierto desprecio que sienten ante nosotras.
No pretendo disculpar la vida que llevo, ya que me vale madres lo que piensen de mí, "parcho" porque me gusta y además me sirve para ganar dinero, no que hay mujeres, que toda su pinche vida se la pasan abriendo las piernas y no gozan ni un orgasmo y lo peor de todo es que, aunque ellas crean que por estar casadas no son putas, como yo, la están regando ya que, se vendieron por un papel que no sirve ni para limpiarse las nalgas, ya que raspa cuando una lo utiliza.
Claro que, entre las pirujas, las que cobramos, hay de todo como en todas las profesiones y oficios, hay unas que saben muy bien lo que hacen y al cobrar brindan un buen trabajo a conciencia, a un hombre necesitado.
También hay otras que sólo piensan en joder al cliente y no se tientan el corazón para matarlo si es necesario, lo bueno de todo esto es que no somos la mayoría las que pensamos así, por eso es que a pesar de todo lo que nos rodea, los clientes siguen buscándonos y pagando lo que cobramos por hacerles una "talacha" completa, algo que no encuentran en sus "hogares"
Cuando me invitaron para que escribie¬ra mis vivencias para esta novela, estuve tentada a negarme, no es fácil hablar de lo que una tiene que vivir día con día, o mejor dicho, noche con noche y de colchón en colchón en donde tenemos que sudar las nalgas para ganarnos el pan nuestro de cada día.
Sólo que, me alentó el hecho de pensar que, por medio de estas páginas, ustedes cono¬cerían la mera neta del asunto. Así que aquí estoy yo para decírselas a lo mero pelón, aunque estoy segura que no a muchos les gustara que se las recuerde, y no me refiero a su sacrosanta, sino a la verdad, por qué a muchos de los que estarán leyendo esto me los he encontrado en algún cuarto de hotel.
A muchos entrando a otros saliendo, y no faltan los que me he encontrado en la calle buscando mujer para pasar la noche, regateando como si la mercancía que está a la venta fuera de tianguis, en fin, así es esto.
Bueno, dejemos las mamadas para otra ocasión, así que vamos a ponerle Jorge al chamaco y comenzaré por contarles una historia que me tocó vivir hace algunos años, cuando trabajé en uno de los muchos cabarets de barria¬da.
Cuando aún se encontraban en pleno apogeo y los clientes se peleaban por nosotras, ya fuera para sacarnos a bailar, o para invitarnos a su mesa a beber y a platicar, sin dejar a un lado los que pretendían seducirnos para que les diéramos cachuchazo o para que les hiciéramos un buen descuento.
La noche estaba floja, es decir, no había mucha clientela y el lugar estaba medio vacío, por lo que otras compañeras, al igual que yo, ocupábamos las mesas en espera de que llegara el "bueno", así le decimos al cliente que trae lo suficiente para pagarnos unas copas, unos bailes y luego un rico y sabroso acostón.
Me encontraba en la mesa bebiendo una cuba que había pedido para hacer tiempo, cuando de pronto, una de las "nuevas", se acercó a la mesa y se sentó, traía un vaso en la mano y se veía medio tristona.
Por algunos minutos nos estuvimos ahí, bebiendo en silencio, viendo que la clientela no llegaba, la noche prometía ser "mala", esto es, que no sacaríamos ni para la comida del día, en fin, son cosas que pasan siempre.
-Oye... ¿tú eres Emma? -me dijo de pronto ella.
-Sí, Emma Mado Duro, para servirte -le respondí sonriendo.
-Me han dicho las muchachas que eres muy buena cuatita
-Hago lo que se puede, en este negocio si no nos cuidados nosotras ¿quién nos va a cuidad cuando necesitemos un paro?
-En eso sí, tienes razón... nunca se sabe.
-¿Y tú, qué onda? Te veo deprimida, pasa algo.
-Los recuerdos que llegan de pronto, ya sabes cómo es esto.
-Sí, no hay nada peor que estarse acordando de coas que quisiéramos olvidar para siempre, o que tal vez no las hubiéramos vivido.
-Eso sí, aunque también al recordarlas nos damos cuenta de todo lo que pudimos hacer y no lo hicimos por imbéciles.
-No te amargues con eso, después de todo, ya lo hicimos, ya lo vivimos y ya nos jodimos, o ya lo disfrutamos y a tragar camote que no hay de otra.
-Tienes razón, como dicen por ahí, "lo bailado, quién nos lo quita", total que de una o de otra manera estamos jodidas.
-¿Y qué es lo que tanto te atraganta? -le pregunté viéndola a los ojos- bueno, si tienes granas de hablar del asunto.
-Pues sí, tengo muchas ganas de sacar esto que se me atora en la garganta y que a nadie se lo he contado antes...
-Bueno, pues suéltalo... no vaya a ser que termine por ahogarte
-De acuerdo... ahí va...
-Han pasado casi tres años, y aún recuerdo perfectamente cada detalle del día que vino a nuestra casa un buen amigo de mi ex novio Enrique, que se llamaba Marcos.
Se presentó casi de repente, pues sin haber avisado nos llamó desde el aeropuerto que ya había llegado -comenzó diciendo ella y yo le di un trago a mi bebida para escucharla con toda atención.
-Resulta que ambos habían estudiado juntos en la universidad y hacía más de 3 años que no se veían. Según me contó Quique, eran dos grandes amigos que vivieron muchas cosas juntos.
Fuimos a buscarlo al aeropuerto y cuando Quique, me señaló quien era al momento en que bajaba la escalerilla del avión, me quedé estupefacta.
Era un muchacho no muy alto, muy atractivo, moreno de piel, con barba muy corta y cuidada, pelo castaño claro, con un cuerpo bien formado y muy musculoso, unos ojos negros muy penetrantes y unos labios que pedían ser devorados.
Llevaba unas gafas de sol y vestía una camiseta blanca y unos vaqueros ajustados que remarcaban un hermoso "paquete".
-Vaya... sí que te fijaste bien en él -le dije sonriendo
-Claro que lo hice, bueno, al acercarse, pude notar de inmediato, que me sentía muy atraída por él. Era un hombre tal y como a mí me gustan.
Cuando estuvo a nuestro lado, se quitó las gafas de sol y me dedicó una linda sonrisa. No pude evitar un estremecimiento por todo mi cuerpo y como, los latidos de mi corazón se aceleraban. Que tonta, nunca me había pasado nada parecido con solo mirar a un hombre.
-Hola, mi hermano, ¿cómo te va? -le dijo Quique mientras se daban un fraternal y sincero abrazo, que le fue correspondido.
-Pos ahí vamos, no me puedo quejar -contestó Marcos, con una voz ronca que me resultó muy varonil.
Después Roberto nos presentó, nos dimos dos besos en las mejillas a manera de saludo y mi piel se puso de gallina, noté como un chispazo entre mis piernas.
Le sonreí y él me guiñó un ojo. Yo llevaba un vestido corto que enseñaba mis piernas y mi escote y él no dejó de observar toda mi anatomía. Me escaneó de pies a cabeza
Llegamos los tres a la casa, nos pegamos todos un buen baño, por separado, claro, pues el día era muy caluroso, decidimos ponernos cómodos y me vestí con una camiseta fina de tirantes, sin sostén y un pantalón gris de algodón que utilizo para
hacer gimnasia muy ajustado, de esos que se adaptan al cuerpo.
Marcos bajó con una camiseta sin mangas y un pantalón de deporte corto. Tenía un cuerpo magnífico muy musculoso y todo el cuerpo lleno de vello rubio, estaba buenísimo.
Cuando nos vimos nos observamos de arriba a abajo, los dos nos gustábamos mutuamente y lo notábamos, no sé si Quique, se dio cuenta, pero no nos quitábamos
ojo de encima.
Durante toda la velada nuestras miradas se cruzaban y observábamos nuestros cuerpos, los dos nos íbamos excitando más y más. Los dos empezaron a contarse sus aventuras durante un buen rato, pues como decía no se veían desde hacía mucho tiempo, hablaron de todo un poco, incluso de sus muchas aventuras con mujeres. Preparé unos bocadillos y unas cervezas y charlamos hasta bien entrada la noche. Su conversación era muy divertida, ya que era muy simpático, además no se hacían aburridas sus historias de estudiantes tal y como él las contaba.
Preparé una cena sencilla y mientras Quique, ponía la mesa, Marcos, se acercó a la cocina para "ayudarme".
-¿Sabes que eres una mujer impresionante? -me dijo al oído a lo derecho.
Me quedé un poco extrañada por su descaro, aunque tampoco le di demasiada importancia, pues me gusta que me digan cosas bonitas, sobre todo viniendo de un
hombre tan atractivo como aquel.
-Gracias -contesté con cierto rubor.
-En serio, eres una mujer preciosa, me encantas. - volvió a decirme cuando me
agarraba por la cintura.
Aquello se estaba convirtiendo en un problema y tuve que cortarlo de inmediato.
-Anda, ayúdame a llevar estos platos al comedor. -le dije para evitar problemas.
Cenamos los tres, entre bromas y charlas sobre sus aventuras en la universidad.
A las doce de la noche nos fuimos a dormir.
Recuerdo como esa noche Quique y yo cogimos como pocas veces, ya que yo me había excitado mucho durante todo el día.
Me sentía extraña, como si me hubieran lavado el cerebro, estaba plena y totalmente "enverijada" de Marcos.
El día siguiente era domingo y nos dedicamos a enseñarle a Marcos toda la ciudad y sus alrededores. Fuimos viendo la parte antigua y después las zonas más turísticas.
Como Marcos es fotógrafo profesional y trabaja para una agencia de publicidad no paró de hacer fotografías de todo.
Después nos fuimos a comer a un restaurante muy acogedor.
La tarde la dedicamos a visitar algún museo y a ver escaparates por la ciudad.
Por la noche, después de cenar, salimos a tomar unas copas por la zona de ambiente y llegamos a casa sobre las dos de la madrugada.
No podía evitar mirar a Marcos cada vez que me era posible, acariciando con los ojos todo lo que tenía frente a mí, me encantaba todo de él, sus movimientos, su forma de hablar, su espontaneidad y desde luego su impresionante físico.
Esa noche Quique y yo volvimos a hacer el amor como si no hubiera un mañana, cogimos como pocas veces, pues Marcos me encantaba y había conseguido que me pusiera algo mojadita en más de una ocasión con sus miradas o sus gestos hacia mí.
A la mañana siguiente yo me estaba bañando, cuando noté que alguien me espiaba
detrás de la mampara de la ducha, cuando salí toda confiada creyendo que se trataba de Quique, me quedé de piedra al ver a Marcos.
Wendy Martí, regresa con todo su equipo para resolver un verdadero enigma, la muerte de un hombre que, cuando sabe que está por morir, la contrata para que descubra quién lo asesino. Un importante CEO, la contrata para que descubra su crimen y envíe a la cárcel a quién lo haya envenenado, con bismuto radioactivo y cesio-137 radioactivo. Al hombre le quedan pocas horas de vida y le hace una transferencia por varios millones de pesos a la cuenta de Wendy, para que se haga cargo de encarcelar al asesino o a la asesina. Wendy, se preocupa más por la salud del hombre que se ve muy enfermo, así que en compañía de la "China", lo llevan a la Cruz Roja, donde los atiende la enfermera que es admiradora de Wendy y de inmediato les consigue un doctor. El médico lo revisa y Wendy le explica lo que les dijo que tenía, en ese momento el hombre muere y el doctor hace una revisión y confirma lo dicho por el hombre, envenenado con material radioactivo. Al día siguiente, Wendy y su equipo se reúnen, Lucía ya corroboró el depósito, Lina ya buscó en la red y descubrió que el hombre era un importante CEO de una prestigiosa farmacéutica. Mateo, le dice que no pueden aceptar el caso ya que el hombre murió y que no podrán lidiar con sus familiares, además que ellos no son el ministerio público y no tienen las facultades de estos. Germán, le ofrece todo su apoyo y le confirma que la apoya en todo. Wendy, dice que la contrató antes de morir y que su deber es cumplir con ese compromiso, descubrir al asesino o a la asesina y dar parte a las autoridades, con las pruebas en las manos, para que actúen. Los principales sospechosos son: La joven esposa del muerto, que tiene un amante, el cual resulta que es el socio del CEO asesinado. El amante de la esposa, y socio del muerto, lo despojó del puesto de CEO en la Farmacéutica. La amante del muerto, que funge como su asistente en la empresa y que tiene un negro pasado. El doctor en física y química, jefe del departamento de investigación, con el que tuvo un fuerte altercado por los derechos de un descubrimiento, unos días antes de morir. Y entonces se ponen a investigar, todos en equipo, mientras Wendy, va enfrentando uno a uno de los sospechosos, a los cuales interroga y confronta. Durante el proceso de investigación, se van descubriendo los secretos que faltan por revelarse del grupo, como la historia de la "China" y el motivo por el cual se encuentra tan desubicada y la tan esperada reconciliación de Wendy y Germán, ¿se casarán? También sabremos qué hay detrás de Roxy Luna, la reportera estrella de la televisión.
Se escucha un disparo, luego otro, los asistentes a una reunión de exalumnos, corren para investigar el origen y motivo de los mismos, al abrir una de las recámaras, encuentran, inconsciente, con la pistola en la mano, en el piso de una recámara, a Viridiana Montero, y sobre la cama, está el cadáver de su mejor amiga, Estela Rivas, con un balazo en el pecho, así que llaman a la policía. Germán Domínguez, abogado, acude a ver a Wendy Martí, su exnovia, que se ha convertido en una conocida litigante, para pedirle que defienda a su esposa, Viridiana Montero, eterna rival de Wendy. Y precisamente, por Viridiana, es que Germán termina su relación con Wendy. Martí, no puede creer que aquello esté pasando, su acérrima enemiga, está acusada de homicidio con todas las agravantes. Los mejores abogados de la ciudad, le dicen al padre de Viridiana, que no se puede hacer gran cosa, sino buscar la reducción de una sentencia que tal vez sea de 25 años de cárcel. Ernesto Montero, padre de Viridiana y un importante CEO de la construcción, se encuentra desesperado, sabe que todo acusa a su hija y que él no puede hacer nada por evitar que vaya a la cárcel. Wendy, decide entrevistarse con Viridiana, antes de aceptar su defensa, por lo que acude a verla a la celda en donde la tienen recluida mientras integran la carpeta de investigación con la que la van a enviar a la cárcel de mujeres. Ellas no se han visto en varios años y su encuentro es tenso. Viridiana, con una falsa acusación, había intentado encarcelar a Wendy, y lejos de perjudicarla, le hizo un favor, ya que, gracias a ello, Martí, encontró en la rama del derecho penal, su vocación y pasión. Después de una entrevista, en la que Wendy, se da cuenta que Viridiana, le ha mentido ya que oculta o protege a alguien, decide aceptar el caso y hacerse cargo de la defensa. Durante el proceso, Viridiana, tiene que ir a prisión, en donde la humillan, la golpean, la despojan de sus pertenencias y hasta una de las prisioneras, la quiere convertir en su amante. Wendy, trata de armar un caso que le sirva para defender a la orgullosa heredera y a su paso, va descubriendo cosas que no se imaginaba, que ni siquiera llegó a pensar. Viridiana, estando casada con Germán, tenía por amante, a otro abogado, que en la universidad fue un destacado deportista y que pretendió sin ningún éxito, tener relaciones íntimas con Martí. Javier Contreras, se hizo amante de Viridiana, antes que esta se casara y cuando salió embarazada, hizo todo lo posible por no casarse con Montero, que como última alternativa eligió a Germán y lo engañó, ya que, desde su matrimonio, siguió de amante de Javier Sólo que ella no sabe que Javier, también es amante de Estela, su mejor amiga y por la cual ahora está acusada de homicidio, todo el caso es complicado, lleno de intrigas, pasión y traición, en donde todos los involucrados tienen algo que ocultar y se esmeran por hacerlo. Durante el juicio, la situación da un giro inesperado, algo que ninguno se podía imaginar, sale a la luz una verdad que no se contemplaba. El final es completamente impredecible. En el transcurso de la historia, surgen los dramas del pasado de los personajes, intrigas, violencia y hasta muertes no esperadas, sobre todo con las compañeras de prisión de Viridiana.
Kenay, un joven guerrero Sioux, enamorado pide la mano de Aiyana, lo que llena de alegría a sus familias, así que acuerdan una fecha para la boda. De pronto, Unkas, otro joven guerrero, reclama su derecho a casarse con Aiyana, como ya ha sido comprometida, le dicen que no puede casarse con ella. Entonces Unkas, reta a Kenay, a un duelo a muerte, el que resulte vencedor, será el que se case con la hermosa muchacha. Kenay, no duda en aceptar ya que, desde vio a Aiyana, a la que habían secuestrado, supo que había encontrado el amor, y no dudó en ir a su rescate. Aiyana, lo ama y tiene miedo que Unkas, lo mate, aunque también le estremece pensar que Kenay, pueda terminar con la vida de aquel impulsivo guerrero. Unkas, no sólo es más alto y más atlético que Kenay, sino que también se ha destacado en valor y audacia, así que todos dan por hecho que Kenay, resultara vencido y muerto en aquel duelo. Aunque su amor es sincero y puro, la vida los va a someter a un sinfín de pruebas de las que sólo podrán salir adelante si mantienen la fe en su amor y en la unión de pareja, el peligro sobre ellos está latente y su relación muchas veces se ve en riesgo contante de vulnerarse y terminarse de una manera trágica. ¿Qué pasará con este par de enamorados que lo único que quieren de la vida es ser felices? ¿Hasta donde están dispuestos a llegar con tal de preservar sus sentimientos? ¿Será que el destino no quiere que ellos realicen todos sus sueños? Descubre, paso a paso, con Aiyana y Kenay, el desenlace de esta hermosa relación, por la que luchan día con día
Amanda Vértiz es una hermosa mujer que a sus 25 años no ha conocido el amor. Se ha llevado varias decepciones y eso la mantiene a la defensiva en el terreno amoroso por lo que la han catalogado como fría e insensible. Ella tiene una gran pasión, los eventos hípicos, participa en varios destacando por su disciplina, su entrega y su coraje. Ha quedado huérfana y heredera de una gran fortuna, aunque también heredó de su padre, la responsabilidad de cuidar y ayudar a su prima hermana, Elena, que es completamente opuesta a Amanda, libertina, rebelde, resentida y con un odio profundo hacia su prima que además es su albacea, por lo que tiene que someterse. Otro de los problemas que enfrenta Amanda, son los rumores que corren en torno a ella, la mayoría la cree lesbiana y eso no sólo le provoca coraje y desesperación, sino que además atrae la presencia de Andrés de la Ronda, un hombre de 34 años, plenamente vividos. Cuando Andrés y Amanda se encuentran, un sentimiento inexplicable surge en sus pechos, pero hay tantas cosas que los separan que constantemente están peleando lanzándose puyas, frases con doble sentido y mucha ironía. Más en medio de todo eso, el sentimiento que lo embarga es más fuerte cada vez y ninguno de los dos se atreve a dar el paso definitivo, ese paso que lo acerque y los lleve a la culminación de lo que están deseando hacer con todas sus fuerzas. ¿Será él capaz de derretir el hielo que cobija la sexualidad de Amanda? ¿Conocerá por fin la pasión la gélida amazona? ¿Cambiará Amanda a Elena o caerá la bella heredera en el desenfreno de su prima?
Espectacular fuga de uno de los asaltabancos más peligrosos de las últimas dos décadas, auxiliado por un comando de hombres y mujeres, con una granada de fragmentación, abrieron un boquete en los juzgados, por donde el reo y sus cómplices pudieron evadirse. El enemigo público número 1, se ha fugado de la prisión, por tercera vez, las autoridades están desconcertadas y en alerta, ya que el peligroso delincuente se ha convertido en una amenaza pública. La orden es tirar a matar en cuanto lo tengan a la vista, ya que siempre anda armado y es sumamente peligroso, hay que capturarlo, vivo o muerto. José Núñez, un reportero siempre en busca de la noticia, recibe una extraña invitación para hacerle una entrevista al peligroso delincuente, motivado por esa vena de investigación que siempre lo ha caracterizado, acepta y mientras espera que la reunión se lleve a cabo, comienza a recordar y a comparar. El evadido puede parecerse a un delincuente que, por un error cae en prisión, acusado de delitos que no cometió, en la cárcel, es violado y obligado a defenderse, cuando sale libre, es presionado por la policía para que delinquiera para ellos, termina por matar a varios agentes, harto de tanto abuso hacia su persona. El hábil reportero, también compara al evadido de la cárcel, con un peligroso secuestrador de jóvenes, que ayudado por adolescentes, torturaba a sus víctimas y luego las asesinaba dejando sus cuerpos en las carreteras de México, para luego cobrar el rescate a sus familiares. La entrevista por fin se concreta y el reportero tiene la oportunidad de aclarar muchas de las cosas que se dicen en torno al peligroso asaltabancos.
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