grandes por la que él había elegido para mí. No me hubiese gustado admitirlo en vo
mi cintura para fingir caminar por una pasarela. Él se llevó una mano a la barb
algo -m
as que simulaban las garras de un dinosaurio. Hasta el momento s
asintió satisfecho-. Podrías fi
l chico alto tenía razón, debía admitir
omaré como un
a la sala de estar, tuve que tro
garganta-, me llamo Claris
pezamos con el pie derech
capucha y de la fachada de ayudante
ir, cuando no intentas matarme
inn volvió a tensarse, dre
no importa que sus decisi
h? -dije sin cre
diera ser el amigo de un ser tan despreciable como Morgan Baker, except
cas persona
esperaba que fueran pareja,
amente
as en una cabaña solitaria, no había visto a
a veces no es necesario que la sangre te una a alguien. L
hico podía tener pensamientos tan profundos. Tenía la li
ecimiento por educación de mi parte porque en realidad solo sabía usar la tostadora. Morgan Baker llegó acompañado de d
su atención-, denle la bienve
que no esperaban verme. El más pequeño, un niño precio
-dije con
lmente podría deducir que no eran conscientes de que quizás los mayores aparentaban un
? -preguntó
r continuando la conversación-, pero Finn l
eal -dijo el más
e con la mirada, hasta que sus
is pantuflas
s intervenciones de los más jóvenes, se limitó a q
si hace algo sospechoso deberán decírmel
e no servían para nada -se quejó el pelirrojo
pesada hacia el niño, c
s. Les sugiero que no olviden lo que les
algo, me sentía conflictuada por los pequeños que parecían ignorantes sobre lo que hacían sus herman
tó Finn, mientras servía
medor, tomando los lugares que te
nstantáneas -se quejó el p
el castaño subiendo a una silla
no me debía inmiscuir tanto en las conversaciones que mantenían. Continué sentada en e
lo contradijo Finn de buen humo
usta Morgan -masc
sonas podían separar una vida criminal de la familiar. Todos se habían quedado en silencio después de la aparente imprudencia del niño, supuse que M
en su sistema, pero creo que puedes compar
-dije en voz baja, solo para qu
ención-, es de mala educación secretearse frente a o
eguntó el mayor de los niños, confirmando que
después le devolvió la sonrisa de diversión al ni
razón -c
negó con la cabeza y escuché las su
o Finn perdiendo la pacie
iones de decisión pro
cómoda a pesar de las circunstancias con mi padre. Él era la única persona con la que tal vez po