más pequeños, quienes ahora conocía mejor. El pelirrojo era Christopher apodado como Chris, un diablillo perspicaz que lanzaba
ta el momento sabía que era un increíble cocinero, además de ser un chico muy organizado
sta -escuché a Baker
ra ir al pueblo, dejándome sola con el castaño. Baker llevaba una hora o más fingie
s? -contesté
orada -dijo sent
rápido escuchara lo que tenía por deci
egunté, a la espera
n aura de seriedad-, si cooperas, podrías ser tratada como una invitada.
que había entre él y el hombre de pasado oscuro, siempre fingí que únicamente se dedicaba al negocio de la relojería a pesar de saber que solo era un pasatiempo. No parecía estar burl
o una mierda cliché de gánster -me crucé de brazos, comenzando a molesta
bujó en su rostro, logran
resulta más atractiva la idea de que la
esagrado, resultaba ridículo y un
ando, eso
ión de caer en su juego para comenzar otra discusión. Había tenido suficiente de eso e
reviéndose a deslizar un mechón de cabello detrás de
provocó un vuelco en el estómago. Hubiese querido que fuera debi
, dándole un manotazo en la muñeca para apartarlo-,
er que una sonrisa ladina creció en sus labios, un
alguien más -sonrió con autosuficiencia-
mí con tanta facilidad. Nunca había hablado sobre el control que ejercía mi padre en mi vida,
s? -dije apare
iración chocara con la mía. Invadiendo e
e Magnus -susurró-, ese an
padre había logrado acostumbrarme a ver algunas cosas incorrectas y poco posibles como algo cotidiano. Lo único que me asustaba era que él
con cautela-, no te atrevas a asu
que te imagi
ar saliva, su cercanía en ese momento me resultab
in evitar que me
donde no pasa nada interesante. Incluso sé que esto
tos y voz añadían un toque cautivador a sus palabras. Me limité a mirarlo con asombro y sin encont
con lo que había logrado y sin esperar una respuesta de mi parte.
rarse-, esa ropa no te queda bien a
e pudiera suscitar en una cabaña solitaria. Por ejemplo; animales hambrientos, ins
arme sola, después de una exhaustiva búsqueda de la batería de mi celular, un teléfono o alg
dije con
e intentar escapar, por lo que estaba resignándome a fingir ser una invitada para recibir trato medianamente amable. El camino más fácil parecía ser ese, quería evit
ber en qué momento había comenzado a contener la respiración. Los niños corrieron a s
tras colocaba algunas bolsas en la mesa-
era saber que Morgan Baker me había dejado sol
puede vigilar a su propia r
u rostro a pesar de que intentó ocultar
an tiene métodos poco ortodoxos, pero te aseguro que ambos s
ero que solo hables de nuestro cabello por
sus labios, inclinó su cabeza lu
ndo lo conozcas. Además, deberías animart
ente al ver que había tenido la idea de hacer un típico postre
un poco la espalda después de pasar la noche atada -dije f
gó con la cabeza y continuó sacand
Muy pareci
contagiada por el buen humor de Finn, tal vez era
yudar con
segundos, parecía realmente dudar qu
que intentarías persuadirme para
ercándome para ayudarlo con la compra-,
cosas y las guardó en el frigorífico. Al regresar al comedor
vendría mal un po
licó las recetas que seguiríamos para la cena. Afortunadamente Baker no estuvo presente en el almuerzo, para mi ali