importante en el mundo: ¡Viridiana Montero! Así que llegó hasta el carro donde la esperaba Javier, y
r a una hija le había sentado bien, su cuerpo había embarnecido un poco haciéndola más voluptuosa, más cautivante, más sensual,
ron a los amigos, la mayoría de los presentes se conocían, habían estudiado en la misma facult
dera simpatía por verla, no existía una sola de ellas, que la estimara con sinceridad, aunque eso no le importaba, mientras la a
o, sonriendo con mucha alegría, estaba con otras de las compañeras, los ojos de ambas se encon
a querido caminar hasta ella y ponerla en su lugar, aunque, no d
o sus joyas, no faltaba la que hablaba de sus elegantes zapatos y cuando le decían que se veía mejor
los invitados, con la mirada volvió a buscar a Estela, y tampoco la encontró, de manera disimul
er que las palabras de Estela, fueran ciertas y que Javier, prefería a la pelirroja que, a ella, eso
se sentía muy mareada por el licor, aunque eso no le quitaba el coraje que sentía, el solo pe
, era el lugar más idóneo para llevar a cabo su traición, fue entonc
jamás en tu vida vas a gozar tanto como yo en este momento...
s escaleras y subir a buscarlos hasta que pudiera dar con
si no estaban en la casa? ¿y si todo era parte de algún plan de
ra, aunque por el licor ingerido y el coraje que la invadía, su men
je, no sabía que decir en ese momento. Se detuvo un momento y r
or que nadie sabes que es incansable y que además tiene mucho i
rle tus restos a los perros! A ver si no se vomitan con la clase de porquería que eres -respondió
mucho disfrutar conmigo... ¿a qué contigo no es igual? Ya te lo dije, le das asco... por gorda y
cho menos deforme... soy más mujer que tú en todos los terrenos y
Javier, si quieres ver como goza él sin poner cara de guácala.
a verte muerta y bailar sobre tu cadáver, infeliz... perra... buscona... -respondió Viridiana, y
r de ocasiones por la borrachera que llevaba, caminó a la recámara principal y entró sin llamar a la puerta, ahí estaba la pel
tarla... tan sólo quería darle una cachetiza para que me pidier
a bien como se fueron dando las cosas, cómo fue que llegó al pun
so para poder verla y hablar con ella en el cuarto del hospital, quería saber en qué esta
cía haber envejecido de golpe, tenía ojeras y bolsas bajo los ojos y aunque no perdía
este había hecho en la empresa, le dijo que Estela, la había ofendido y la había agredido
hablar, su mente, analítica y fría para los negocios, le permit
on matarla y hacerla pedacitos... decías que querías verla muerta para bailar sobre su cadáver... ¿hay algo que no me hayas dic
ue lo vi en su mano derecha y se acercaba a mí para hacerme daño, no tengo por qué mentir sobre una cosa como esa... tienes
ue pueda encontrar, para sacarte de este lío en el que te has metido. En unos minutos te van a trasladar a la Agencia del Mini
tor García para que lleve mi cas
egresar, yo creo que voy a hablar con Héctor Saldaña, aunque es de los más caros es tan bueno como García, incluso lo ha supera
ni él, ni ningún otro abogado, todo está en mi contra, tien
go encontraremos que pueda servir para tu defensa, ya
afuera? -preguntó int
ojalá y que pronto se ponga en contacto conmigo, lo necesito para que haga algunas ges
gunas cosas que decirle y... grac
qué, m
s y se abrazó a don Ernesto, con todo el amor que sentía por él- por estar a mi lado y apoyarm
abría imaginado ver a su única hija en aquella situación tan delicada y sobre todo tan complicada, como ella decía, todo esta
había educado caprichosa, voluntariosa, arrogante y altan
a diez años y desde entonces Viridiana, y él se volvieron inseparables, incluso ella e
r lo que no podemos cancelarlo... lo más seguro es que, estaré fuera unas tres semanas, no quiero que te preocupes por nada,
mine, te lo prometo tú sólo trata de ser fuerte y no te desesperes -le dijo Montero, después de ha