nio de mentira, que al principio parecía una solución práctica a la presión social y familiar de Oliver, pronto se convirtió en una rutina difícil
ía que pasaba, la mentira se volvía más pesada. La química entre ellos, que al principio había sido un juego de imágenes perfectas, ahora se estaba tornando en algo confuso. En priva
forme que acababa de recibir sobre los resultados de la empresa. Su imagen, su reputación, todo se basaba en su habilidad para mantener el control. Pero en su me
frente a la chimenea, mirando las llamas bailar mientras parecía sumida en sus pensamientos. Oliver se acercó con pasos lentos,
tó él, rompiendo la
hacia él, con una sonr
gunta fuera absurda. -Ya no estoy tan
ía estado ignorando, en el fondo sabía que las cosas no estaban bien. La t
dió con una leve sonrisa, intentan
sa y levantándose. Caminó hacia él, sus pasos suaves sobre el piso de
ia, las palabras le faltaron. Algo en su interior, algo que había estado ignorando durante todo este tiempo, comenzaba a emerger con fu
o se calme, que la empresa no se hunda, que mi familia y los inversion
o empieza a afectarnos más de lo que pensamos? Estoy empezando a sentir que la mentira nos está consumiend
egado? ¿Estaba ella en lo mismo que él? La idea de que Julia pudiera estar comenzando a cuestionarse el propósito de su matrimonio falso le inquiet
rabajado toda su vida para construir, todo eso dependía de la perfección de este
os un poco más de tiempo, y todo se resolverá -dijo él, con
encio, como si estuviera decidiendo si confiar en él o no. Después de u
podré seguir con esta farsa. Y no estoy segura de s
partía su frustración. El peso de la mentira que ambos arrastraban estaba comenzando a hacer mella en ellos,
emos que seguir así, al menos p
olo el sonido del crepitar del fuego rompiendo la
odremos seguir con esto por mucho más tiempo
truyendo por dentro? Se dio cuenta de que lo que en un principio parecía ser un simple acuerdo entre ellos, ahora se había converti
a cama, la barrera invisible entre ellos era más fuerte. Oliver se dio cuenta de que algo dentro de él estaba cambiando. Tal vez J
de que el verdadero desafío no era el matrimonio falso en sí. El