e los grandes ventanales la vista panorámica del horizonte. La luz suave de la mañana iluminaba su oficina, donde horas antes había
da, estaba en un curso completamente nuevo. El matrimonio de mentira se sentía menos como una broma y más como una jugada peligrosa. A pesar de las promesas de Ju
era buscando una respuesta a su propio reflejo. ¿Quién era ahora? ¿Era solo un hombre atrapado en un juego de apariencias, o
vibró sobre la mesa de noch
os en tres semanas. La prensa lo sabrá en dos días. Mañana empez
s. La presión, que siempre había estado allí, parecía más intensa que nunca. No solo se trataba de cumplir con las e
ien, sí, pero eso no significaba que fueran una pareja romántica. Y
estarían preparados para hacer frente a l
de esa sonrisa había algo que Oliver no podía leer. Como siempre, ella se veía perfectamente arreglada, pero en su mirada ha
. Los vestidos, los trajes, la fecha. Todo está bajo control. La boda será espectacular. Ya hemos contactado a l
, con el entre
ra de esto? Porqu
miró fi
an. Y no te preocupes, yo sé cómo manejar todo. Vamos a mantenerlo sencillo. No tiene qu
algo en su interior
Sabes que estarán en cada rincó
tuviera la respuesta
as por el momento, que solo queremos disfrutar de nuestra privacidad. Lo único que tenemos qu
mbre exitoso, el CEO que había dominado su mundo con frialdad y control, ahora tendría que pretende
abriendo los ojos y encontr
adelante, sonriendo c
mo si realmente estuviéramos enamorados. Necesitamos comenzar a mostrar afecto en los eventos, a compartir detalles de nue
él quien llevara la peor parte de la caída. Pero también sabía que,
con un suspiro, resig
ómo se desarrollaría todo. La idea de fingir un amor que nunca había existido en su vida le
eran en revistas de chismes. A medida que las semanas avanzaban, la tensión se acumulaba. Los mensajes de su madre, que lo felicitab
r se encontró con Julia en su departamento. Estaba agotado,
ella, notando la expresi
en el sofá, tomand
Cada vez que nos mostramos juntos,
sión, pero sin dejar que
os que mantener la fachada el tiempo suficiente para que todos se convenzan. Y luego
vacío. Este matrimonio, aunque de mentira, ya había comenzado a cambiarlo. Y lo peor de todo era que ni siquiera sabía qué esperaba realmente d
tiempo l