os gemelos Anyela y Anyelo con 10 años también. Su llegada fue algo repentina, sí se había esparcido
, solo que de manera distinta. Any, era una completa lo
Aún no conozco a un hombre que lo supere-. El caso fue que de inmediato nació en mí un sentimiento ha
ros inicio cuando los inscribieron en mi colegio. Esto fue como un mes después de s
n en otros, pero eran tan estresante que de todos los echaron. No duraban ni cinco días en e
do me marche. Sin embargo, su reacción al verme me de
uería comerlos sin embargo me acostumbré a no hacerlo. Entonces Any se burlaba de mí, me decía era extraña por no comer dulces. Ella si comían de todo. Era tremenda a veces se detenía frente a m
a en la segunda planta, la muy loca echaba las gomitas en una canasta, yo le tiraba una cuerda, ella la amarraba y y
un día mi madre nos descubrió. Lo dejé de nuevo. A veces me daba el gust
n insana, al punto que no podíamos vernos sin pelearnos ya fuera verbal o físicamente, porque
enta que tantos años después, todavía no
la línea. Siento que el aire se me escapa de nuevo, así que vuelvo a suspirar. No p
mayorías locas y malas y... de no haberme i
er. -El susurro a mi
las sonrojadas. Le medio sonrío antes de volver mi mirada al platillo que no se en que
gemelos, le sigue Anyelo, Raúl y Marcos, los dos hermanos menores de Julián. Luego van sus dos hijos varones, de los cuales ni los nombres recuerdo y termina en un señor que no reconozco. Por
sonriéndome. Es curioso, por su sonrisa pareciera me conoce y por su mirada que yo soy una cos
eservado. La señora que tiene al lado le palmea la mano llamando su atención. Le susu
comer al igual que los demás. Esta vez, es el abuelo
o estoy contento con la decisión, pero no puedo
¡Pa
an distraída, girando el cuchillo en el plato de comida, parece perdida en su mundo, sin ningún tipo de interés en lo
r, antes de tomarse un trago de lo que sea
alzan las copas para brindar. No sé de qué me perdí sin embargo igual termino br
ta mi compañero mientras el se
desastre cuando te veo. -La sorpresa me arruga el entre
el que me mires como si me faltara un tornillo. -Intenta
e incomoda mucho el que solo yo este
uedo esconder, así que esta sale bastante es
ma
racioso mi tem
omo si no me conociera
ñor le pide silencio llevándose el dedo índice a los labios. Co
garras del señor alcahueta, pr
rta burla en los presentes. Paso todas menos al imbécil de Anyelo. El qu
mi autocontrol que aparezca, pero
re a mi lado poniéndome a levantar la
o. -Concluye mi compañero bajando la cabeza. El señor Manuel levanta una ceja trasladando su
percató de a quien le habla lo noten. Procede a mirarlos con ligeros tintes de desprecio. No me sorprendo ese
n la burla-, que coma un poco a ver si espabila
Man
l señor y creo todos la captan solo que disimulan la risa obviamente a excepto de Anyelo. Me lleno de rabia al verlo burlá
schon lan
la a los labios, la saborea con esa sensualidad que me hace juntar los labios antes de mordérmelos. No pu
erde f
alemán, así que el mal genio me golpea poniéndome a mirarlo mal. Obviamente ni lo nota ya que camina en busca de la puerta sin mirar atrás. Suelto el
alón de baile. -Pide
de Any. Le dice algo antes de ponerle las manos en los hombros. Capto como ella se
salir. Me siento extraña pero no quiero dejarlo en feo, después que estuvo dispuesto hacer el ridículo
bre de mi compañero llamando nuestra atención. Fran pide un momento, pero le insisten tanto que termina disculpándose conmigo y yéndose no
oma algo de una bandeja que le ofrece la señorita que me abrió la puerta cuando llegué. A pesar de que lo intento no puedo evitar llenarm
realidad es, qué sí estoy aquí es porque él me lo pidió. Después de suspirar y calmarme, decido da
hay en la sala y entramos. Lo p
fue lo que pasó? -mi madre me endereza
ecirte que dejes de avergonzarnos he sido la maldita burla de todos, por
over para salir corriendo, pero me c
endo mucho en riesgo porque voy a ganar más, no vas a venir tú a dañarme la imagen, comportándote como una estúpida falta de inteligencia. T
haga nunca me aceptará jamás me verá con otros ojos. Lim
e la casa a través del cristal de la ventana. Me ofrecen una copa y no dudo en tomarla ingiriéndola de un solo trago, cosa que desata
me. Como si no acabara de cruza
tos distinguidos, el señ
en devolverme el gesto más entusiasmado que yo, obviamente. El
-Habla despacio, le correspon
de la señora es más autoritario. Le frota la espalda de su esposo compartiendo miradas con mi
mando su copa de vino encima de la señora Rodríguez. Karla se tensa y yo in
erdón! M
Pasa una servilleta por el vestido de la señora pero en
el numerito negando pero le vale un carajo, solo se encoje de hombros sonrién
te noto el sarcasmo. Hace pucheros con su rostro exagerando el gesto
iato al ver a su madre a punto de
, no se vaya a perder. -El tono de burla es claro así que mi madre la expl
ue las mujeres apresuren el paso al notar que varios de los
bar un momento a esta belleza. -Any enreda su brazo en el mío y an
la tolera. Any, entre otras cosas es: in
ero no puedo al verla destornillarse de la risa de la manera más
a con, Jim Carrey, Adam Sandler, Mario Moreno, Eddie Murphy, Steve Martin. Te ríes
lo mejor, sino el que no pudiera darme par de cachetadas porque se le arruinaría
a termina de recuperarse. -No
evivo después si no la hago coger una rabieta?
ncontrando a su padre recostado con los brazos cruzados mirándonos
r favor! Ru
dre vio el numerito y le va a reprender. Siempre ha sido así, desde niña que Any hacia sus travesur
er que paso y pasa a su rededor. Cuando capta mi mirada intenta sonreírme, pero sus labios vuelven a no conectar co
e que Doña Ratiarla está cada día pe
se comportaba cuando estábamos a sol
contestar, se va dando saltos como si tuviera quince año
langweilig:
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