12/
. solo quiero... solo qu
ño, me recuerdo mentalmente soltando el aire que siento atascado y que está obstruyend
a mi mente como u
pensará persegu
porqué sé muy bien lo que le procede a es
po, pensamientos y emoc
que según un video que miré en
stiro la mano para darle la vuelta al reloj que está sobre l
ño. Me ruedo hasta llegar a la orilla de la cama para sentarme y estirar mi cuerpo para desperezarlo
a. Al final obtuve en todo el sentido de la palabra lo que tant
mis pensamientos. Odio no saber de qué lado se colocan a veces. Reprimo la
eño por tonterías, hoy la haré caso a Vivían me compraré las pastillas para dormir y punto. No aceptaré más recuerdos de cosa
no y mi cuerpo obedece, punto. En un último intento por controlar mi mente y despojarme de pensamientos y perezas inú
12/
mándome que alguien se ha sentado a mi lado. Sacudo la cabe
Las pastillas no me sirvieron de nada y seguí perdiendo sueño
ra a mis pulmones. Esto lo hago con la esperanza de poder desaparecer
ciones. Me vuelvo a recargar del espaldar de la silla s
as a creer que las superaste por el simple hecho de que las emociones no te abruman por su recuerdo, no siempre es así. He comprendido, que la prue
porque justo eso, me
ales no es que quiera extenderme a hablar ahorita. Porque, son largas, dolorosas y lo más i
añando las cosas y personas que dejé. Hasta que me acostumbré a recordarlas y que no pas
, podía concentrarme en lo que sea estuviera haciendo, sin terminar dañándolo porque me descuidé pensando en otra cosa. En fin, podía sentir que estaba libre de ese peso
contraré y desataré con mi vuelta. Y no hablo de terceros si no de mí, porque son cosas,
recuerdos pasados me quiere
supe
adre, la última vez que hablamos
date! Y recuerda, siempre serás mi pequeña bo
ente se ve, que no me quiere de vuelta. Es por esto mismo que decidí volver, sé, algo malo debe est
ra para evitar volver, pero, ese cambio que hubo la última vez que hablamos, me pellizcó mentalmente; ya que pude darme cuenta de qué algo malo podía suceder y yo, bien graci
iento nuevamente. El llamado para abordar el avión se expande por la sala, poniéndome a buscar con la m
engo a contar una historia,
rtas personas no me estaban haciendo bien. Quizás si yo hubiese sido la afectada, sigo sin notarlo pero, no; resulta,
rsonas del camino y ya, decidí hacerme a un lado yo. Los últimos días fueron terriblemente mal. Un día antes de
ó conocer varias, pero, hubo una en especial que se encargó de llenarme la
he de admitir qué, el que me admitieran con una beca e
que tenía cuand
terminé graduada en lo último que mis padres querían. Eso me generará un problema súper grande con ellos, pero bueno, ya el mal está hecho, así que ahí voy. Luego e
hermoso pueblito, San Andrés, ubicado al sur del estado. Agilizo todos los trámites agradeciendo no tener contratiempos, a pesar de que mi vuelo se había retrasado. Supongo, l
para mí, me siento suspirando largo cuando el repiqueo vuelve a golpearme el pecho. Son tres horas de viaje y no quiero torturarme e
er qué sucede, pero, no veo nada así que vuelvo a mi antigua posición, mirando la hora antes. Todavía faltan 45
o porque la pregunta no sea conmigo, pero no, sí es conmi
ápidamente recojo todo lo que había dejado en el puesto, que ahora
rápido, giro el rostro para verlo, ganándome una sonrisa,
todo transporte que te puedas imaginar y nunca pude hablar con nadie, porque, no me ente
la mano ofreciéndomela. Le miro por un m
llam
dome me detenga. -Déj
ja responder, solo alcanzo a asenti
veo que, es un documento de identidad el cual, me pertenece. Rápidamente escarbo en mi bolso, Encontrándome con que efectivamente no está mi cédula.
rda eso, sería una locura. -Susurra y yo
bonito rostro y cuando sonríe se le forman esos hoyuelos que le dan mucha más simpatía, su nariz es puntiaguda, su tez
ar de mirarlo. Intuyo que no paso desapercibido mi
a. Por un momento logra hacer que me olvide a donde v
o, hablemos mejor de t
o único, estudiante de medicina y voy a San Andrés a realiz
iné, se ve bastante joven para esta
extremos son mi delirio, amo a mi madre y mis abuelos, no me gustan los estigmas,
ncida de que
lo y, tengo un loro, una araña,
fácil que está siendo la conversaci
puesto saca un teléfono celular yendo a galería, empezando a
urió hace un mes, no sé cómo mi respiració
ía lo
l pensar que le huía a est
go para que me crea pero, el que intent
sí, pero,
nte un murciélago, como que no s
por no seguir un estereo
siente parec
n. El bus se hace a un lado deteniéndose. Entonces, varias personas
Me ofrece su teléfon
ar así. Nos faltan tantas cosas por saber. Entonces, haremos esto. Anotarás tu núme
ando de reojo como los p
in embargo eso no evita que siga con el ce
r unas cosas do
eacc
acompañar. Luego seguimos
el teléfono y anoto el número de mi casa, antes de devolvérselo.
espide. Estira la mano y yo l
gu
rlos será tarde, así que te daré un consejo. Enfócate en las soluciones, que créeme sí las hay, el problema está en que a veces uno se
bras me remueven algo por dentro. Obviamente me niego a ponerle atención, cerrando los ojos de nuev