ra a cabo. Alfredo Ríos Galeana, el peligroso asaltante, llamado el enemigo público número uno por las autoridades, fue sacado de la celda de máxim
a sonrisa que lo caracterizaba y lo hacía más temible, caminaba en m
glado sobre el labio; se había operado la nariz y la mandíbula: "para verse más guapo" según sus propias palabras, cabello ondulado, bien
su alrededor, imponía respeto y
o, túneles habitados por prostitutas y vendedores de drogas, así como uno que otro "chalan", como se les llama a los que realizan mandados o encomiendas para los
saludaron, una de las pirujas que taloneaba en ese lugar se le ace
e para que llegues tranq
uilo... pero, de t
a lo mejor hasta te hago un buen de
cuenta para
ugar de espera y Alfredo, siguió a los custodios hacia su destino, e
acomodaron a esperar instrucciones, la sala del juzgado estaba medio vacía
s se vieron en silencio por unos segundos, ninguno hizo ni dijo nada que pudiera delatar
los pasillos, llegaron cuatro hombres y tres mujeres, avanzaban sin pri
e en especial y, ya habían contemplado todo el panorama a medida que ib
uno de los que iba al frente, sacó de entre sus ropas una granada de fragmentación -le encantaban las granadas y no perdía la oportunidad de utiliz
tura con un hábil y ágil movimiento, al agacharse, y sintió la lluvia de piedras, vidrios y polv
uno, el asaltabancos más peligroso de la década, el asesino despiadad
lara la granada, Alfredo, se había incorporado con agilidad y
ntó una pistola escuadra .9 milímetros que, Galeana, sujetó con habilidad en el aire, estaba cargada y
e, todos corrieron con un arma en mano y dispuestos a enfrentar a cualquier
capturar su sentencia aumentaría por
n corriendo, buscando en donde esconderse ya que tenían que se pr
evadidos, se perdían en el amplio patio del Reclusorio Sur y se dispersaron de m
os los esperaban con el motor encendido y el cam
taban fueron: desde las que se acercaban a la realidad, hasta las más fantasiosas, en las que se decía que se había utilizado una b
los diarios se dieron vuelo y sus ventas se incrementar
mado y peligroso, lo cual representaba un grave peligro, para la ciudadanía, aunque principalmente pa
ner en jaque a las autoridades judiciales, como ya era su costumbre, a partir de ese momento los banc
sin disparar un solo tiro, con una precisión y una coordinación realmen
la pista que los llevara a la recaptura de ese delin
n de manera absurda y con tintes de leyenda urbana, nadie podría
como varios de los integrantes del comando que intervino en el "granadazo" como se le con
a cabo las recapturas y las detenciones, vino un silencio total sobre Alfredo Ríos Galeana, que invadió las redacciones de todos los medios, no se publi
las revistas después de haber agotado el tema, ahora daban paso a nuevos acontecimientos que resultaban más relevantes e interesan
no a su evasión, por un lado, se hablaba de sobornos a los directivos y custodios del Reclusorio Sur, por el otro se hablaba de am
personas, Ríos Galeana, había sido ejecutado por las autoridades para que no
ado de la ley y se encontraba prófugo en el extranjero, huyendo
e lo atraparan sino a que impidieran que él siguiera haciendo fortuna con el dinero de otros, aunque tampoco e
é había sido del evadido? ¿Dónde se encontraba escondido? ¿Seguía vivo o realmente ya
n dónde se había metido o si seguía con vida, un hermético misterio se ceñía sobre el singula
es que en cualquier momento diera señales de vida. Los investigadores aseguraban qu
encerrarían con una cadena perpetua que sirviera
que quedaban en el aire sin respuesta, había un par de cuestionamientos que real
a aparecer
e volvería a sa