aba todo aquello que perteneciera al cuarto que los tres compartíamos, cerré los ojos com
de una pesadilla, yo era la única que había tenido un somnoliento despertar, claro que Jean Javier por ser el que fue des
ra despertarme de ese modo?! Yo tengo mis derechos a dormir de despertar tranquila
ntes, sus grisáceas expresiones se volvían cada vez más violentas, él estaba realmente enojado. Como si no tuviese otra oportunid
ginaba de las grisáceas piedras. Al recordarlo mi primera reacción fue mirar los dijes, esta vez no brillaban, por lo que esta vez no se trata
había dicho, era como si estuviéramos conectados al punto de decirlo
tras mis hombros se elevaban hacia mi rostro debido a que mi piel empezó a erizarse, estaba dejándome llevar por mis sentimientos cuando Marta nuevamente, con el alboroto que l
s- Acaso eres... ¿Marta?- Ella se dirigió al baño junto al viento, Jean Javier y yo vamos también a toda velocidad, El viento que
escrito con un tipo de letra que hacía gracia, por lo que su pregunta era sarcástica e irónica
arlet y Jean Javier montaban caballo, un viento salvaje como tú vino, pero la diferencia es que los dijes
jo no fuera sido algo bueno, como si lo que nos sucedió mientras montábamos caballo no fuera sido algo bueno, como si fuera una mala señal. Una vez más, se formaron letra
nto, lo hizo con el objetivo de que no mejores y no puedas caminar, así que, les dejaré seis m
aba de soltar gruñidos, estaba hecho una furia lo cual probablemente no estaba de más, pero de los tres que habíamos si
ás remedio llegaré a esas horas y a esas horas tendrán que recibirme" estas letras se borraron para que luego se escribieran otr
gritamos enoj
las rabias de sujetos como Je
espierten de este modo? No, no lo
deja la amargura
i
entonces, o al m
él muy, per
el baño, esto era inevitable por lo que cubrí mi rostro con mis brazos, este fue desapareciendo, pude es
ver a Marta rodeada de café en polvo flotando en el baño, vi entonces su rostro, este tenía una expresión que a primera vista perturbaba, una sombría mirada con un fruncido ceño y cruzando los labios hacia abajo, d
afé, Marta era más alta que Gina y yo juntas cuando antes, la más alta de las tres era y sigue siendo Marta, su contextura había perdido lo atlético que la caracterizaba de niña, ahora era delgada, su fantasmal cuerpo cubierto en ca
ntonces me soltó y su expresión sombría regresó y caminó hasta Jean Javier al cual le lanzó todo el café que llevaba encima, luego de eso vimos el viento entrando a la bañera nuevamente,
o primero será ir a la autopista, en la cual buscarán a un señor mayor llamado Horacio, él es un historiador por lo que conoce numerosas biografías y tiene mucha información sobre cualquier evento pasado del que le pregunten. Un consejo de mi parte: Usen esto"
uno a Gina y fue entonces cuando se acercó a mí. Su expresión se veía un poco más serena, a pesar de
espalda, sentí encenderse mi mirada así como mis latidos, él sacó el dije viejo de mi brazo de un solo movimiento, luego de eso me colocó el nuevo dije que usaríamo
aclarado mi voz. Fue entonces cuando las siguientes
el de todos nuestros recuerdos" trago sa
- confieso
la responsabilidad, es cierto que me ayudó pero...
ella nunca tuvo buen temperamento, pero ahora después de la m
pues ahí encontraras algo importante, a menos q
e mira con unos ojos que expresaban alivio, le
nde fuimos cuando abrimos la empresa y vimos que fue un éxito, y harás todo tipo de preguntas sobre ese día, los tres las harán. El jueves: Van a buscar un tesoro en mi casa excavarán hasta encontrar algo), el viernes: visita 10 personas que
tanta risa verlo cubierto de café. Jean y Marta no se llevan muy bien que digamos,
el viento tomar la pared en la cual pude verla físicamente, era como si estuviera dibujada e
ue deba perdona
aya que han crecido! Acaricié su hombro con ternura antes de ver como poco a poco se desvanecí
de agua y serví un poco de la misma, la tomé lentamente disfrutándola debido a que estaba bastante fría, una vez que acabé el vaso gua
baño, Gina estaba ya en la ha
ormiremos los tres juntos y cualquier emergencia no est
o, ella sería la que lo hiciera ya que Jean Javier estaba en el baño y yo con un par de muletas, no es como si fuera de ayuda. Ell
encima y tenía un poco de forma, no va al gimnasio pero tiene mucha masculinidad en ese pecho, en ese abdom
over tu colchón para acá- señaló hacia donde ella estab
só Jean Javier- y no está nada mal, así los
luego acomodaron los colchones para que quedaran juntos, como si se tratara de una sola cama, lo cual la hacía ver
to, ahora con esta unión de las camas es más difícil saber dónde comienza el colchón del otro cuando sólo puedo ver a la persona que tengo al lado, que dormía de lado hacia mí, me posicioné de lado frente a él mientras mis ojos lo