junto a la cama. Isabella miraba al hombre que se presentaba como su esposo, tratando de encon
ensación
tivo por el que estaba en ese hospital la hacía sentirse
instintivamen
ada? -susurró, con
sión suave, pero sus ojos parec
trelazando sus dedos con lo
n escalofrío reco
co b
aber quedado embarazada, no recordaba la felicidad de esperar a un hijo... y mu
hacer -murmuró, c
oco más, sus manos cálida
-susurró con una convicció
on calmarla un poco. Su tono era firme, protector, como si realmente cre
nada? -preguntó, con u
iró hondo ante
ó amnesia temporal. No sabemos cuánto tiempo tardar
ente. ¿Cómo podía confiar en alguien cuand
a mi familia...
congelar a Alexand
con un deje de tristeza en su
taba el aire. ¿Estaba comp
-añadió él con firmez
oz le hizo sentir
n indescifrable. Apenas cerró la puerta, apoyó la
no había
hacía sentirse peor, pero no podía pe
lo odiaría. Y después de ver su vulnerabilidad, después de sentir el peso de l
struir una mentira sobre la qu
on con una len
as entraban para revisarla, asegurándose de que tanto ella como los bebés estuvieran bien. Por las tardes, Alexander
icho un día mientras le acomodaba las almohadas-. Q
s? -preguntó ella
sonrió c
una compañía
arqueó
ena imp
y los bebés son
en su tono l
¿por qué no podía recordar
nsación de que algo no enc
estaba sola, escuchó a las enfermer
crees que es extraño
ué
s de ella en el hospital antes del acci
mudaron re
ay algo que
un escalofrío re
algo en su interior le decía que había un
rano, descubri