steza y dolor mientras elegía lo que se iba a poner -"Es la tercera vez q
la carrera de Economía que conocí en la Universidad, él era hijo de
y muy simpático, lo que lo hacía popular y querido en la facultad, él quería
varias partes, me gustaba estar con él y divertirnos de manera limpia y san
y se mostró muy interesado en aprender sobre la
ndo fascinante del deporte hípico, él estaba encan
sala de mi casa veíamos una película, como de costumbre, él intentaba besarm
que me tensara toda y me pusiera a la defensiva, cuando su mano intentó
mejor que te vayas... me llamas mañana y nos po
irte un poco más, conocerte más a fondo... te a
es manosearme para tratar de excita
is abuelas cuando las mujeres se mantenían alejadas del sexo por falsos tem
mantuvieran alejadas del sexo por falsos temores morales, es algo que no me importa, yo no lo
ese en el momento en que me nace, tenemos que vi
e tu amor o para presumir ante tus amigos que puedes hacer conmigo lo q
es lesbiana y no te atreves a salir del clóset...
en ambulancia! -le grité con furia, ofendi
e habían entrenado en el Jiu Jitsu en Japón, en el año que estuve viviendo allá, no sólo obtuve el cinturón negro, sino qu
vemos en el club, a sus amigos les contó que habíamos discutido y que como yo era muy terca
que me ofendiera por decirme frígida o lesbiana, no, fue el desprecio con el que lo dijo, y me hiz
os, ni prestaban atención a las miradas de reproche que les echaban al pasar, es más, pare
rto, me enciende de coraje, me siento como una masa a la que tienen que estar sobandoeconocer sus atributos físicos, comentando como visten, la forma en que se comportan, cómo se ven
con todas me llevo muy bien, fuera de eso jamás hubo nada que me i
eta universitario, cursábamos el último año de la carrera y él me colmaba de atenc
arios partidos, fuimos a varios balnearios, todo cambio cuando en uno de los viajes intentó manosearme,
insensible", sólo que este desgraciado fue más allá al decirme "calientabraguetas", claro que David se
tendía golpearme, usando su propio peso para tener ventaja, le apliqué una proyección y sin
os con los que yo estaba coqueteando y con los que pretendía irme para
que piensen lo que quieran esos imbéciles, yo sé quién soy y qué es l
lular y salió de su habitación, llegó al comedor de la casa, le pidió a la sirvienta
lamada en el teléfono, vio que la llamaba Carolina Montes
ntes que tal te divertiste anoche con Jorge del R
.? No sé a qué
había dicho que eras una verdadera fiera en la cama... bueno dice que hasta lo dejaste bien adolorido... como no le creyó le enseñó l
ado nada más allá que el brazo, ya quisiera ese infeliz -dijo Aman
... es
luego platicamos... -la cortó de inmediato p
mbién el hambre que sentía la inquietaba, así qu
amigas, decidió ignorarla y siguió desayunando, después de Bertha, la llamaron
fin a todo aquello y de una manera contundente y definitiva, vio su reloj y una sonrisa se dibujó en su rostro, ahora
ilmente y a buena velocidad llegó hasta el club, le dejó su carro al encargado
arcajadas, estaba segura que ese desgraciado estaba hablando de ella, así que se encam
gué a ti, desgrac
los ojos de ella y por un momento se sintió intimi
me y que ni así pudiste hacer nada conmigo porque no agua
omo si lo hubieran apuñalado y se le doblaron las piernas cayendo de rodillas, ella aprovechó
.. por favor...
apretados- pero que ese hablador asqueroso cue
nobles era tan intenso que entre dos de sus amigos tuvieron
ban por los brazos y sin decir nada más salió del club e
uando estas fueron a buscarla a su casa, el servicio les decía que no se encontraba, que había salido
quería que la dejaran en paz, más al parecer eso no funcionaba ya que la insi