rí
evarme a mi primer día de clase. La Diosa Luna había cumplido
as algo no dudes en llamarme -me di
que no debes pre
la mano, papá hizo lo mismo. Los vi marcharse, lue
do de ignorarlos, me encaminé a lo que creía era la oficina del
s días
mi nombre es María, soy la secretaria -m
s, señorita Ma
un momento, por favor
e quedaba en una de las esquinas de la habitación. Cerca de diez minutos después, un hombre ma
dando su traje-. ¿Es ust
té diciendo el apellido que le pertenecía a mi
rio para que pueda iniciar sus clases-. Fuera hay un grupo de jóvene
amable-le dije-
ro problema, pero no esperaba que fuera ocurrir algo en mi primer día. Me dirigí junto a Jasper. Susana y otros chicos al recor
eben estar en este salón, aquí s
as -res
s era que todo nos estaba dando duro, pero tratábamos de tener la mejor actitud para que nuestros
o la profesora con
ias-di
miras y los murmullos empezaron. Tenía buen
en voz baja, pero no
osa-susu
gusto-agr
**Daría se presentó al igual que Jasper y Susana. Lue
de linda sonrisa-. Mi nombr
, mi nombre es Darí
ué te lo pintará? -preguntó otra
acimiento
respondió la mujer
que estuvo atenta a cada explicación, por suerte era un
podía escuchar el bullicio de todos, bullicio que se detuvo cuando ingresamos. Fue realmente inc
ada. La verdad era que estaba agradecida con Susana y Jasper, pues, aunque nunca fuimos l
?-preguntó Susana- A mí me
cil volver a adaptarse, pero
asta que un grupo de chicos quiso pasar antes que nosotros sin r
allá -les dijo s
puedo pasar directo o tú me lo
desde la primaria y sabía que se gasta
ué piensas hac
i es la rarita -d
Jasper, se acercó a ellos de forma amenazante, per
lesta. Si ya he notado lo cerrados que son aquí- dije
puedo ver que en real
r su mano y torce su muñeca. Él se quedó del dolor,
, procura de no volver a tocarme
piso, como si lo hubiese hecho con todas m
irnos- d
rlo, aquí todo lo empezar
te que Daría contaba con gran fuerza, aun a pe