a como había prometido, pero también entendía lo difícil que sería buscar un lugar para todos. Con mi padre ayudé a cuidar a los heridos, pero era muy
ueños no, por los que muchos lloraban. La situación, empeoraba
s nos dirigiéramos a la manada Luna crecie
Sin embargo, ese era el dilema, pues los heridos no podrían transformarse al ser niños y no había sufi
los guerreros, por supuesto que yo bajaría en la espalda de Máximum, el lobo de mi padre. El vi
s pude ver, cómo grandes edificios se asomaban entre los árboles, por fin habíamos llegado. El lobo de mi padre se detuvo repentin
taba muy inquieto, lo podía sentir. El alf
s hicieron que todos bajaran de su espalda, estaba confundida
ues la mayoría eran hombres, así que, aunque era alg
e habló m
do, mis ojos llegaron a los suyos, encon
Podía sentir cómo su cuerpo temblaba. -Papá-.
lo que salió de sus
para ver si él me decía lo que estaba pasando, pero
ntrada de la manada. En ella se encontraba un
as era una linda mujer, ella llevaba puesto un traje de guerr
isa y sus ojos estaban llenos de lágrimas. Ella miraba
inticinco años, era alto, su cab
ía un traje de guerrero. Sus o
la mujer, que al estar cerca corr
surró mi
la mate de mi padre y, por lo tanto, podía ser mi madre. Aunque eso tenía que ser imposible, pues a d
os -dijo la mujer acercándose a
ella acarició mi r
-Mi corazón saltó, de verda
an con calidez, dándome tranquilidad. Al
ué felicidad es volver a verte -dijo un hombre de aspec
ues aún no habíamos dicho que él
e su pasado -intervino nuestro alfa-.
para hablar, por ahora sean bi
as cosas en menos de cuatro días, primero la destruc
necesidad de escuchar qué es lo que había pasado. ¿Cómo fue que terminaron separado
blar. Por ahora lo important
e. Sus ojos la miraban de una forma que nunca había visto; ¿era amor? De
nvenida, incluyendo a la
diosa Luna, Alina, tu hija es hermosa,
ilagro que llevo años pidiéndole -a