aba de descargarse. Ella me miraba con una mezcla de impaciencia y entusia
regunté, moviendo los dedos i
o pierdes nada intentándolo. Además, no es como que te oblig
ida era amigable, casi como si la app estuviera diciéndome que todo estaría bien,
ndo gente nueva -confesé mientras escribí
rte al mundo! -me animó-. Confía en mí, te sorprend
uerpo. Terminé de completar mi perfil: "Sofía, 25 años. Me encanta leer, el café, y
qué sigue? -pregunté mientras miraba
ravés de los perfiles. La rapidez con la que lo hacía me asustaba un poco; ella
¿No deberíamos al me
que ves, no te molestes en leer. Si te parece interesante, ent
edad comenzó a desvanecerse. Aunque no estaba del todo cómoda con la idea
mpático, ¿no crees? Además, le gusta el café tanto como
igable y una foto en lo que parecía ser una cafetería artesanal
ebo hacer ahora? -pregu
' y deja que las cosas fluyan. Si hay una conexió
zcla extraña de nervios y emoción. No sabía qué esperar de todo esto, per
a, como si acabara de co
amó-. Ahora sol
podía sentir el peso de su partida en mi pecho. Pero al menos, por ahora,
finalmente, mirándola
ente, poniendo una
Sofía. Solo quiero que seas fel
ación o con las personas que conociera. Lo importante era que estaba dando un paso, tal vez no en la
solíamos hacer. Hablamos de su futuro en Irlanda, de los lugares que quería
de cambiar. No de la manera espectacular en la que lo hacía la de
nuestros caminos iban a separarse pronto, sabía que nuestra amistad era de esas que no se
l de la aplicación. Sentí una pequeña chispa de curiosidad encenderse en mí, y
quedé dormida, con el teléfono aún en la mano y una