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sentí como una niña de seis años, hasta el punto en el que quería ser una enana y que mi madre estuviese ahí para esconderme detrás de ella y que se encargará de r
aminé hasta mi habitación, metí la llave en la puerta y la gire para poder entrar, apenas pase, se
alegre, probablemente había ido para disculparse conmigo y a decirm
ienes que te embarazo y te hizo tu vida miserable. Él logró que yo te echa
y embarazada y tengo que trabajar para pagar la renta, la comida, la luz, el agua, el gas, el internet y las cosas de aseo. Aunque me dijeras que volviera a la casa contigo no lo haría, lo ún
ue conseguiste un trabajo y porque tienes un marido? No tienes ni idea de lo que es pasar trabajo n
az de hacer cosas horribles, en pocas palabras te ciegas por completo y comienzas a hacer cosas sin sentido alg
llegar con mi maldad o que soy capaz de hacer para conseguir lo que quiero y esa, esa es la parte que tú no s
e a mi casa con dos hombres que jamás en mi vida había visto.
guna razón voy a permitir que digan que mi única hija tuvo un bebé de un bueno para nada que ni el ni su fam
e te ocurra hacerle algo malo porque n
o ellos sí. -Dijo señalando a los hombr
día que yo saliera de la habitación. Lloré hasta más no poder y le roge que le dijera a esos tipos que no me hicieran daño, pero todos m
alguien me ayudará, sabía que mi bebé ya estaba muerto, pero igual quería ir al médico y ver si podía salvarlo. Nadie escucho ninguno de mis grito
ontraba que hacer. Salió de la habitación gritando y pidiendo ayuda, a los pocos minutos llegó con la dueña de la pensión y con tres hombres. La
bulancia pude ver a mi madre a lo lejos con una sonrisa de oreja a oreja que me perturbo muchísimo. A los pocos minutos de haber arrancado la ambulancia, me desmayé, todo se me puso blanco y no
l niño. En su casa lo recibirían, siempre y cuando ya no fuese mi pareja y siempre y cuando ya yo no estuviese embarazada