poco para la celebración de la gran final d
iencia, temple y entrega absoluta de todos
odos los días, madrugar a sus anchas y porq
escondidas con su amo, un juego recurrente entre ambos, solo que esta vez Santos no estaba de ánimos y en realidad distaba de tener tiempo. - ¿Que te he dicho de escapar? - Preguntó
ejó ver tan sumiso como nunca lo había sido, casi como si hubiese creído el chantaje de su amo. S
que estaba de atar. Y es que a diferencia de lo antes dicho en aquel chantaje, no sería capaz de aband
u interior, aún tenía tiempo de sobra para el viaje, ya que quedaba poco menos de una hora para las doce y ya veía venir una de esas noches l
lo; y siempre tuvo presente el refrán que reza: "El que quiere algo, algo le cuesta"; el cual se había vuelto su lema personal, no en vano era
*
ma y es que no daba crédito a lo que vio en aquel lugar; esa estúpida mujercita se la i
sero y todo por creerse darse ínfulas de gran diva; en veras no entendía como los hombres se derretí
ésta resultaban ser bastante molestas. Pero lo que la llenaba más de ira era saber que tuvo el descaro de ir a una de las cade
abía profanado con
or! Y esa fulana ya podía despedirse de la membresía del club dónde se en
amiga hubiese terminado su compromiso con Julián, aproximadamente un año y ocho meses atrás – entre las chicas idearon un plan de venganza contra l
miento público, que la pareja de hermanos "Penélope y Xavi S
ás feroces? Para llevar a cabo su estrategia se reunieron fuerzas especiales; es decir,
a su corta edad y que nunca estaba más de dos días en un mismo lugar, por lo que Orianna no tendría oportunida
ferente de la faz de la tierra, ya que ninguna mujer lograba llamar su atención
omar bastante letal con sus víctimas y gozaba en dominar a los hombres a su antojo – Una larga historia – por otra parte estaba Orianna, una chica morena de un cuerpo envidiable y quien podía ser la tentación de cualquier incauto que se cruzara en su camino; y luego estaba ella, una
sus planes. ¿Sería posible que el chico fuese gay? Y ninguna llamó su atención lo suficiente o en todo caso, tendría un ego tan alto, que ninguna estuvo a su nivel ¡Vaya estúpido! Igual eso
o de aquel Mercedes blanco, el cual si bien intentó esquivarla golpeando contra otros autos, fue
, avanzando hasta llegar a la chica que parecía inerte y por pri
lo único que quería era salir ileso de toda esa situación, y que la estúpid