os lentos, como si cada uno fuera una condena. El día anterior, su abuelo, Nasuh Aslan Asian, le había dado una orden que cambiaría su vida para siem
. Su abuelo estaba sentado en su imponente silla de madera, con la espalda recta y una mirada fría, como
h sonó profunda y grave,
cla de indignación y dolor. Sabía que esa conversación n
con rabia, aunque intentaba mantenerse
No había rastro de cariño, solo el peso de la a
ede fortalecer nuestra familia. Es lo que necesitamos para mantener nu
lo pensar que podía imponerle algo así? Todo lo que ella deseaba era una vida pro
su rabia. - ¡No voy a casarme con él
Nasuh fue inme
o. - El honor de esta familia está por encima de tus deseos. Este m
palabras de su abuelo eran una sentencia que no podía evadir. Pero algo e
uelo! - le gritó, con los ojos llenos de lágrimas q
a fría y calculadora. Para él, Bahar no era más que una pieza en su gra
e firme. - Esto es lo mejor para todos. Si no te casas con Hakan, perder
uelo seguían golpeándola, y no podía dejar de pensar en lo injusto que era todo es
y frenéticos, intentando escapar de la pesada carga que había caído sobre ella.
n más que regresar. No estaba dispuesto a ceder ante los caprichos de Bahar.
arició su rostro, pero nada podía calmar el torbellino que se desataba en su interior. Su vida había sido
on a caer, y por primera vez en mucho tiempo, no trató de detenerlas. El sufrimiento de toda su
sollozos, mirando al cielo. - ¡No pue
rse de la familia Asian, a quienes culpaba por la muerte de sus padres. Pero algo en la mirada de Bahar, su dolor palpable, le hizo dudar d
cargó de una tensión desconocida. Emir se dio cuenta de que su venganza, que hasta ese mo
iba a dejar que su vida fuera decidida por otros. Algo dentro de ella le decía que debía luchar, qu
ado su decisión, y las sombras de la familia Demi
r, y Bahar, sin saberlo, ya
las sombras, mientras Bahar, con el corazón lleno d