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El sonido de las estrellas, bailes a la luz de la Luna, y una canción que será siempre suya. Avril Fray sabía que ya no era una chica normal. Su vida se había convertido en un trayecto imparable entre su casa y el hospital. En ese recordatorio constante de lo vulnerables y frágiles que pueden llegar a ser los humanos. Un pequeño desvío a una fiesta nocturna, cruza su camino con el de Zayn, un chico sarcástico, con ojos color del cielo y al que parecía no afectarle nada. Envueltos en estelas de luz y una explosión de color, descubren en el otro aquello que necesitaban más que a nada en el mundo, y se dejan arrastrar por un remolino de emociones que vuelca sus vidas para siempre. Juntos, fueron la prueba definitiva de que el ser humano deja huella si su paso fue profundo. Fueron una nota perpetua, un sentimiento por descubrir. Fueron conflictos y un lugar perdido en medio de la nada, más allá de las estrellas.
Veo el mundo a través de las lágrimas que caen. Ellas también están de luto. El aire baila alrededor de mí, pero no es lo mismo. Ya nada será lo mismo. Hay estrellas en el cielo que susurran su nombre. Sí. Ese siempre fue su sonido. Una lástima que ella no esté aquí para escucharlo. Tengo sus palabras en mi cabeza, bailando incesantes, como si se estuvieran burlando de mí.
Miro de nuevo el papel que está marcado eternamente con su letra. Sí. Al igual que mi piel que está marcada eternamente con su recuerdo. Y lo leo. Una y otra vez, una y otra vez, intentando traerla de vuelta.
"Hay veces en las que sentimos demasiado fuerte. En las que queremos salir de nuestra propia piel porque el alma grita demasiado alto. Tú fuiste una de esas veces. Hay besos que por muy buenos que sean, nunca serán suficientes. Y la vida. Ella tampoco será suficiente. No fue suficiente el tiempo que pasamos juntos, como tampoco lo será ese <
Levanto el rostro. Miro al cielo. Y entonces sonrío. El chico de los lunares y la chica de las estrellas están juntos otra vez.
En un mundo donde las finanzas dictan normas implacables, Jeff Evans, un CEO astuto y decidido a proteger su imperio, se enfrenta a una propuesta inquietante de un exsocio con problemas económicos: ofrecer a su hija, Selena, como esclava para cancelar una deuda millonaria. Selena, criada en la opulencia, se encuentra atrapada en un destino aterrador.
Hace dos años, Ricky se vio obligado a casarse con Emma para proteger a la mujer que amaba. Desde el punto de vista de Ricky, Emma era despreciable y recurría a artimañas turbias para asegurar su matrimonio. Por eso mantenía una actitud distante y fría hacia ella, reservando su calidez para otra. Sin embargo, Emma amaba a Ricky de todo corazón durante más de diez años. Cuando ella se cansó y consideró la posibilidad de renunciar a sus esfuerzos, Ricky empezó a tener miedo de perderla. Solo cuando Emma estaba muriendo, embarazada, él se dio cuenta de que el amor de su vida siempre había sido Emma.
Diana había vivido gran parte de su vida enamorada de Bruno, su mejor amigo, pero nunca se atrevió a confesarlo. Así que, con el paso de los años, intentó verlo como lo que era, alguien inalcanzable. Todo se hace más fácil cuando Diana se fija en un compañero de trabajo, Adán, pero como todo en su vida, también es un imposible. Para ella todo estaba perdido, nunca conocería a su príncipe azul ni de ningún color. A sus veintiocho años continuaba siendo virgen y si seguía así, acabaría por casarse..., pero con Dios. Hasta que un día todo cambia. Un viaje. Una habitación de hotel compartida. Un pijama de borrego. Un muñeco de cartón tamaño real de Thor. Un sexorcismo y un mejor amigo al borde de los celos hará que toda su vida se ponga de cabeza. ¿A quién escogerá Diana? ¿Su compañero de trabajo o su mejor amigo?
Traicionada por su pareja y su hermanastra en la víspera de su boda, Makenna fue entregada a los despiadados príncipes licántropos como amante, pero su propio padre ignoró su difícil situación. Decidida, ella intentó escapar y buscar venganza, pero, sin darse cuenta, captó el interés de los tres príncipes licántropos, que la deseaban en exclusiva entre muchas admiradoras. Esto complicó sus planes, atrapándola y convirtiéndola en rival de la futura reina licántropa. Enredada en deseo y celos, ¿podría Makenna lograr su venganza en el intrincado baile con los tres príncipes?
Ethan siempre consideró a Nyla una mentirosa, mientras que ella lo veía a él distante e insensible. Nyla había acariciado la idea de que Ethan la quería, pero se sintió fríamente rechazada cuando se dio cuenta de que su lugar en el corazón de él era insignificante. Como ya no podía soportar su frialdad, dio un paso atrás, solo para que él cambiara inesperadamente de actitud. Ella le desafió: "Si confías tan poco en mí, ¿por qué me tienes cerca?". Ethan, que antes se había comportado con orgullo, ahora estaba ante ella y le suplicó desesperado: "Nyla, he cometido errores. Por favor, no te alejes de mí".
Kallie era una muda. Su marido la ignoró durante cinco años desde su boda, no solo esto, ella hasta sufrió un aborto por culpa de su cruel suegra. Tras el divorcio, Kallie se enteró de que su exmarido se había prometido rápidamente con la mujer que realmente amaba. Sujetando su vientre ligeramente redondeado, se dio cuenta de que él nunca se había preocupado realmente por ella. Decidida, ella lo dejó atrás, tratándolo como a un extraño. Sin embargo, tras su marcha, ese hombre recorrió el mundo para buscarla. Cuando sus caminos volvieron a cruzarse, Kallie ya había encontrado una nueva felicidad. Por primera vez, él se humilló ante ella y le suplicó: "Por favor, no me dejes...". Pero la respuesta de Kallie fue firme y despectiva, cortando cualquier vínculo entre ellos: "¡Lárgate!".