s des
d de Me
iendo mi sueño, no me arrepiento, amo mi carrera, la bata blanca, y todo lo que aprendo día a día, me faltaba solo un
tiones de trabajo de mi papa, ahí curse la Secundaria y hasta que termine el Bachill
iversidad y quede dentro, a mi papa, aun le faltaban dos mes
so rápidamente, como siempre sucede, se va en los profesores presentándose, los compañeros y las introducciones de las materias a lo largo del ciclo escolar. Ya después se va hacie
a, había sido duro y pesado, pero me encontraba totalmente c
dad estaba bonito y tranquilo, el mejor lugar para concentrarte y estudiar. Estaba estudiando para el examen de
Julissa a lo lejos buscándome, cuando logra
ramáticamente a un lado mío sobre el pasto-de
a, sentándose al otro lado
testo Elisa sentándose-es solo que
vio, pero urgente. -Cuando Ju
ntes, pero que creo que gracias a eso, ellas se llevaban increíble. Cada una t
o por cuestiones personales tuvieron que mudarse a Los Angeles cuando ella tenía tres años. Su personalidad me encantaba, tranquila, no le gusta para nada los problemas, cuando tiene uno, siempre sabe resolverlos, es inteligente, muy buena para las matemáticas, le gusta la d
sonreía, le encanta salir de fiesta, bailar y cantar y aunque sea difícil de creer le gusta la escuela, no es muy buena en matemáticas, pero en lo demás es increíble. Como amiga, es la mejor, sabe escucharte y al ig
azones por las cuales las elegí como mis amigas, y
s -dijo Elisa, poniénd
guiste uno? -le
ella sonriendo- pero bueno, e
re la fiesta de Lydia?
algo? -esta vez
ero me dijo que cuando saliera de clases
que esperar, Carol ya me la mand
do será? -l
la noche -re
e tu casa -dijo Julissa
e yo no iré -en cuanto di
er? -me pregunto J
me dan ganas de i
o Elisa tomándome de las manos
ulissa me sonrió-no
apos -Elisa sonrió descaradamen
es solo por
-le dio un pequeño empujón- vamos a di
nos segundos, las mire a las dos, no podía dec
- Elisa soltó un grito y me abrazo
os vamos a poner? No lo sé, tenemos que irnos ya, p
es una fiesta, no un des
s que vernos inc
os tomo del brazo a cada una y comenza
noche, así que, podíamos comprar las cosas en la mañana, pero claro, Elisa insistió tanto, que terminamos yendo. Y ahora que lo pienso, no fue mala idea, Julissa y yo, en media hora, ya teníamos vestidos, E
ero que hice, fue saludar a mi mam
ándola por un lado, y dánd
por responder, cuando mis amigas, ent
os, al mismo tiempo abrazando
hicas -dijo, sonrien
ana en la noche hay un
e parece
ora -dijo Julissa, acercá
salsa verde -le
o hambre -dijo, sobando su p
s piensas en comida -le dijo E
rriba -dije, tomando a Julissa de
biendo las escaleras -guárdeme unas costillas,
ejado, platicamos sobre la fiesta y otras cosas, luego, vimos unas dos o tres pel
ho de noche, ya estábamos cansadas,
ría en la cama, como no cabíamos las tres, por eso, se me ocurrió la idea de turnarnos, dos en la cama, y una
a dado cuenta, de cuán importante se habían vuelto en mi vida. Por eso, se y estoy segura, que, si algún día,