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Ella necesitaba estar acompañada de una persona que la entienda tal y como es, que la quiera, que demuestre su interés en cada cosa mientras le brillan sus hermosos ojos azules. Necesita a alguien que luzca como su película favorita, tan increíble y sorprendente para que sus mariposas aparezcan en su barriga. El necesitaba lo mismo, una calidez que lo llene por dentro, aunque por fuera sea un tierno e inofensivo chico de campo. Cuatro chicos que te van a volar la cabeza. La historia de una banda que comienza con un "te quiero y termina con un adiós" Y tu, dime... ¿Luces como una película?
Marzo del año 1987
Había tenido un pésimo día.
Mi padre había desaparecido por tercera vez en el día y no daba ni señales de vida, mi madre se encontraba devastada en la mesa, llorando y derramando sus lágrimas en el papel que se ubicaba en su mano.
El negro fuerte del rímel se podía recalcar en sus mejillas, ojeras, chorrear y pedir por favor que pare, ya que sus se estaban tornando rojo carmesí fuerte, como si su alma se estuviera quemando allí mismo.
Me acerqué despacio, para no poder interrumpir su llanto. Inconscientemente mi mano llego a su hombro, consolándola. Ella sin esperar aquella accion, me mira a los ojos por unos segundos y sus pupilas se iluminan de un color dorado, un brillo que jamás lo había visto hasta hoy. Su sonrisa apareció en un segundo, lo que me hizo entender una sola cosa...
-Tu padre se ha ido para siempre...-murmura ella, sobando mi mano y mirándome con sus ojos rojizos. Fruncí el ceño y me senté a su lado sin poder creerlo, el se había ido sin ni siquiera despedirse.
-¿De que hablas, mamá?-suspiro y miro al suelo- ¿Que carajos pasó aquí todo este tiempo?
-Me divorcie de tu padre, Miley.-aclaró sin rodeos. Una lágrima se deslizó por mi mejilla. Una de esas lágrimas que gritan "falle, falle, falle" el miedo que siempre había tenido era decepcionar a mis padres, e iba a llegar el maldito día en que el mundo y las paredes me aplasten y me adjunten en una carpeta y me dejan allí para siempre. Pero yo nunca lo creí, por que no me dejaba nunca aplastar por nadie. Así que esas paredes volvieron a su lugar y dejaron de invadirme. La lágrima que acababa de caer volvió en reversa y fingió nunca jamás haberla derramado. La mano en el hombro de mi madre se desvaneció. Por que había vuelto a mi habitación de nuevo. Y la imagen de la Miley consolando a su madre se había borrado, volviendo a la Miley normal y corriente que solo vive por vivir y disfruta de los más sencillo.
Mis discos con música, estaban ubicados en la mesa blanca pastel que resaltaba en mi habitación. Ellos eran parte de mi vida, además de mi gato Pucho que solo tiraba todo lo que veía. La musica relajante que provenían del vinilo de "The police" resonaban por toda mi habitación. Me acosté en mi cama mirando hacia arriba, observando el techo como si fuera lo más sorprendente del mundo.
-Pues solo te tengo a ti-le digo a mi gato, acariciandolo mientras ronronea a mi lado. Me acerco a él y lo abrazo delicadamente- mi bebe hermoso, te amo.
Lo suelto y lo dejo a un lado de mi cama descansar. Tres toques en la puerta llamaron mi atención y fui corriendo a fijarme quien era, pero no hizo falta ya que mi hermano estaba parado sonriéndome como un tonto.
-Mira...-dijo moviendo de un lado a otro un billete de 50 dólares. Yo me cruce de brazos y levante una ceja mirándolo seriamente.
-No da risa, Johnny.
-Oh, vamos Miley, nos dejo dinero...
Suelto un suspiro y niego con la cabeza.
-¿Y tú crees que eso arreglará todo?
El miro a un costado mordiendo sus labios nervioso y luego sus ojos me miraron con una sonrisita piadosa.
-Pues, si...-murmuró, jugando con sus manos.
-¡Largo de mi habitación!
-Okey, okey...-hizo una pausa pensando bien lo que quería decir- ¿estás segura que no quieres despejar un poco tu cabeza? Pasaron muchas cosas en un solo día, Miley.
Suspire y pase una mano por la frente, por un pequeño impulso, camine hacia la puerta y John quedo atrás de mi, festejando.
Si, me convenció. Pero solo por poco me quedaba.
-¿Quien irá?-pregunte apurada agarrando un abrigo de el armario de mi hermano- ¿me la prestas?-le señale la chaqueta de cuero negra. El asintió y sonrio.
-¿me prestas uno de tus pantalones?
-El que quieras-me coloque la chaqueta y me mire en el espejo-de todos modos te quedan más a ti que a mi.
El sonrió y corrió hacia mi cuarto rápidamente. En menos de dos minutos, pasó por esa puerta con un pantalón de cuero negro que lo había comprado ayer con mamá en la tienda, lo iba a usar para un cumpleaños.
-Johnny, ese es nuevo.
-Si pero... no te lo estropeare.
-John...
-Te lo juro.
-400 dólares Johnny...
-Lo cuídare, lo prometo por mi vida.
Rendida, asentí insegura y nos dirigimos a la puerta de salida.
Caminamos por la calle, ya que no estaban pasando coches muy seguido, estábamos pensando en ir a tomar algo a un lugar, ya que Johnny tiene unos amigos allí que siempre van y los conozco de pequeña. Era un bar típico donde tomaban cervezas y comían pizzas, se ubicaba en pleno centro, nos quedaban un par de cuadras para llegar.
Clara Goodman, es la primogénita de la familia Goodman, una familia de empresarios de Nueva Zelanda, su madre murió cuando ella tenía seis años, y su padre volvió a casarse poco después con una mujer que la odiaba, más aún cuando nació su hija, y hermana de Clara, Karen, a la que su madrastra consideraba la verdadera heredera de la fortuna Goodman. Justo por eso hace que la vida de Clara durante su infancia un auténtico infierno. Los años más felices de la heredera, fueron cuando fue enviada por su padre, que desconocía lo que verdaderamente pasaba en su casa, a los Estados Unidos, exactamente a Washington, para estudiar en la Universidad, cumpliendo así la promesa que le hizo a la madre de Clara. Una noche que una compañera de la universidad le hicieron una jugada, tras emborracharla, Clara acabó pasando la noche con un desconocido, que resulto ser el multimillonario turco más poderoso de Asía, Azize Osman, Dueño del grupo Osman. A la mañana siguiente, Clara huyó, avergonzada sin dejar rastro de quién era ella, por el contario Azize pensó, en un principio, que ella era mujer de la noche, hasta que descubrió unas manchas rojas entre las sábanas, y supo que él había sido su primer hombre, y eso él nunca lo olvidaría. Pero lo peor estaba por llegar, cuando dos meses después Clara descubrió que estaba embarazada. Ella quiso pedir ayuda a su padre, pero eso nunca llegó, gracias a la manipulación de su madrastra, que le ofreció una cantidad de dinero enorme para que pudiera vivir, a cambio de que ella rechazara su herencia, todo lo que Clara conocía acabó, fue así como Clara se encontró embarazada, y expulsada de su familia. Pero todo cambio siete años después, cuando el inteligente hijo de Clara, Mack Goodman, quiso saber quién era su padre biológico, y gracias a su excepcional inteligencia, y a sus habilidades informáticas de genio, sin que su trabajadora y famosa arquitecta madre lo supiera, no sólo descubrió quien era, sino que, además, ideo un plan para que ambos estuvieran juntos para siempre. ¿Saldrá el plan como quiere este pequeño genio? ¿Es ya demasiado tarde? ¿Podrá Clara vengarse de quiénes le hicieron tanto daño? Muchas preguntas por responder, en mi próxima novela.
Risa ha pasado su vida marginada y maltratada por su apariencia, hasta que se le presenta la oportunidad de dejar su aldea para servir a los lobos que protegen el Valle de los vampiros. Así conoce a uno de los señores del Valle, que se enamora de ella y la inicia en los secretos del amor. Pero las leyes de los lobos son estrictas, y hasta que llegue el momento de hacerla su prometida y presentarla a la manada, Risa no puede conocer su identidad, de modo que sólo puede estar con él con los ojos vendados.
Lucia Meller es mi vida, me enseño amar, me enseñó a adorarla, me mostró el mundo de forma diferente, le di todo lo que la vida me ofrecía, y se ha ido; se llevó mi vida, mi amor, dejándome el corazón y el alma hecha pedazos. Ahora me duele respirar, me duele amar, me duele la vida. La quiero, jamás podré volver amar a alguien como la ame a ella; la quiero de vuelta, la quiero conmigo, a mi lado donde pertenece; pero por más que la busco no la encuentro, es como si la vida me la hubiera arrebatado y eso me duele, ella me enseñó que se puede matar a un hombre, aunque se conserve la vida, sin embargo, me canse, no puedo llorar por alguien que no me quiere amar y aunque duele, hoy después de casi dos años le digo adiós a mi sirena; después de todo soy Gabriel Ziegermman. Un año desde que me aparte de Gabriel y mi vida dio un giro de ciento ochenta grados, amar a ese hombre es lo mejor que me ha pasado en la vida, a él le debo el hecho que hoy esté viva y tener a mi lado a mi mayor tesoro, él me enseñó que lo que se desea con el alma se obtiene, pero también me enseñó que amar duele, que su amor duele, a él le debo el dolor más grande, porque dejo de amarme, no fui suficiente para él, me enseñó que su madre, su exnovia y su destino no están conmigo, y aun así lo quiero de vuelta, sé que sus prioridades cambiaron; yo solo pedía una verdad sin embargo él prefirió engañarme y dejarme.Lo quiero olvidar y lo quiero conmigo, aunque no se lo merezca, pero como hago si amar ese hombre es mi arte. Ahora estoy de vuelta y lo único que quiero es tenerlo a kilómetros de distancia, porque me enseñó que yo también tengo derecho a cambiar mis prioridades. Novela registrada N ISBN 978-958-49-7259-0 Está prohibida su adaptación o distribución sin autorización de su autor. Todos los derechos reservados all rights reserved
Durante los tres años de matrimonio con Brendan, Adeline fue tan humilde como el polvo. Sin embargo, lo que recibió a cambio no fue amor o afecto, sino indiferencia y desdén sin fin. Peor aún, cuando la querida del hombre volvió, se alejó de ella aún más. Finalmente, Adeline no pudo soportarlo más y solicitó el divorcio. Después de todo, ¿por qué debería quedarse con un hombre tan frío y distante? El siguiente seguramente sería mejor. Brendan vio a su exesposa irse con su equipaje. De repente, se le ocurrió una idea e hizo una apuesta con sus amigos. "Definitivamente se arrepentirá y se arrastrará de regreso a mí en poco tiempo". Después de escuchar esta apuesta, Adeline se burló. "¡Ni en tus sueños!". Unos días más tarde, Brendan conoció a Adeline en un bar. Resultó que ella estaba celebrando su divorcio. Poco después, notó que ella parecía ya tener un nuevo pretendiente. Brendan estaba empezando a entrar en pánico. La mujer que se había aferrado a él durante tres años ya no se preocupaba por él. ¿Qué iba a hacer?
Todos se sorprendieron cuando estalló la noticia del compromiso de Rupert Benton. Fue sorprendente porque se decía que la novia afortunada era una chica normal, que creció en el campo y no tenía nada a su nombre. Una noche, ella apareció en un banquete, lo cual causó una sensación a todos los presentes. "¡Cielos, ella es tan hermosa!". Todos los hombres babeaban y las mujeres se pusieron celosas. Lo que no sabían era que esta supuesta pueblerina era en realidad una heredera de una fortuna de mil millones de dólares. No pasó mucho tiempo antes de que sus secretos salieran a la luz uno tras otro. Las élites no podían dejar de hablar de ella. "¡Dios mío! Entonces, ¿su padre es el hombre más rico del mundo?". "¡También es esa excelente pero misteriosa diseñadora que mucha gente adora! ¿Quién lo hubiera adivinado?". Sin embargo, un montón de gente no creía que Rupert pudiera enamorarse de ella. Pero les cayó otra bomba. Rupert silenció a todos los detractores emitiendo un comunicado. "Estoy muy enamorado de mi hermosa prometida. Nos casaremos pronto". Dos preguntas estaban en la mente de todos: "¿Por qué la chica ha ocultado su identidad? Y ¿por qué Rupert estaba enamorado de ella de repente?".
Stella Richard se casó con Rene Kingston en lugar de su hermana Sophia por algunas razones. Pero desde el principio, ella sabe que su matrimonio era solo un contrato por tiempo límite y una vez que se cumplió el tiempo, ella tenía que irse. Para RK, este matrimonio fue solo una carga, pero para ella fue un regalo de Dios. Porque RK era el hombre al que había amado toda su juventud... Entonces, mientras tanto de su matrimonio, Stella hizo todo lo posible para que este matrimonio funcionara. Pero el día que descubrió que estaba embarazada, su esposo le dio el papel de divorcio y le dijo... "No quiero a este niño. No olvides abortar". Estas palabras salen de su boca, como una bomba para Stella, y cambiaron su vida... Ella firmó su nombre en el papel de divorcio y salió de la casa... Porque ella no quiere estar con un hombre tan frío... Seis años después... RK compró la empresa en la que trabajaba Stella. Pero Stella hizo todo lo posible por no tener nada que ver con él... Porque ella tenía un hijo y no quería que él se enterara de él... Pero un día, cuando Stella recogió a su hijo de la escuela, él la vio... RK, "¿Cómo te atreves a tener un hijo con otro hombre?" Stella, "No creo que tenga nada que ver contigo". RK estaba a punto de decir más cuando su mirada se posó en el niño a su lado... Su rostro se veía igual que cuando era joven...