![ROOMMATE [BaekYeol/KaiSoo] EXO](https://cos-spres.cdreader.com/site-375(new)/0/1804/coverbig.jpg?v=1bc451f7d08eb9c478c8cd8696cdf800)
Chanyeol es un joven universitario cuya vida marcha perfectamente, hasta que su tío le da una noticia que lo saca de quicio: ¡tendrá un compañero de cuarto! (él estaba viviendo en el apartamento de su tío cerca de la universidad, ¡felizmente solo!). Toda su vida feliz y tranquila será destruida por un pequeño y arrogante individuo que vive para molestarlo. Por otro lado Jongin necesita un plan para reconquistar a Kyungsoo, necesita aclarar el malentendido que hizo que terminaran. CHANBAEK/BAEKYEOL KAISOO
No había sido un buen día para mí, es más, probablemente era el peor día de mi vida. No había dormido nada por hacer un ensayo de 10 hojas y estaba de un malhumor desesperante, se suponía que seguiría de largo, tomaría una ducha, desayunaría e iría a la universidad, pero todo parecía ir de mal en peor: me quedé dormido y se me hizo tarde.
Corrí por el pequeño apartamento buscando mis materiales y cuadernos metiéndolos en mi maleta, traté de arreglarme un poco, comí una tostada y algo de fruta. Dispuesto a salir corriendo por la puerta, la abrí de golpe y un chico pequeño estaba parado en frente con la mano levantada, probablemente iba a tocar el timbre.
-¿Necesitas algo? Estoy algo atrasado...-le dije intentando ser cortés a pesar de tener un dolor de cabeza insoportable y el estrés de estar atrasado.
-¿Eres Park Chanyeol?-me preguntó observándome de pies a cabeza, lo mire extrañado y asentí con la cabeza, él sonrió. Juro que en ese momento me pareció que tenía una sonrisa hermosa, pero... luego me arrepentiría de pensar eso, era un pequeño demonio.
-Permiso- ni siquiera pude decir nada, el chico estaba dentro de mi apartamento y había tirado sus maletas (no me había dado cuenta que las tenía) en el piso y se había recostado a sus anchas en el sofá de la mini-sala.
-Disculpa, ¿Qué estas...-
-Parece que tu tío no te aviso que yo vendría- me interrumpió quitándose los zapatos, yo tenía la boca abierta, preferí callarme antes de insultarlo y descargar todo mi estrés en él.
-Parece que así es... ¿conoces a mi tío?- no me quedó más remedio que resignarme, de todas formas llegaría tarde a clases y no iba a dejar a un completo extraño en mi apartamento (bueno, el de mi tío)
-Sí, es amigo de mi papá, voy a estudiar en la universidad de Seúl así que mi papá le pidió a tu tío que me dejara quedarme aquí, ya que queda cerca y bueno... tu tío dice que no te vendría mal la compañía, sin mencionar que mi papá pagará para que me quede aquí, así que... - suspiró levantándose del sofá y caminando hacia mí- Byun Baekhyun, mucho gusto- me tendió la mano, con esa sonrisa que aún me parecía muy bonita, aunque ya empezaba a irritarme su comportamiento.
-Soy Chanyeol- extendí mi mano y apreté la suya, su mano era muy pequeña y delicada, me pareció extraño en ese momento, era como tocar la mano de una chica, pero no dije nada.
De pronto sonó el teléfono y me dirigí a la mesa en la que estaba para contestar.
-¿Hola?-
-Ah, Chanyeol, quería decirte que tendrás un compañero pronto y... -
-Sí... creo que me avisaste muy tarde tío, ya está aquí- le hice saber con algo de molestia, Baekhyun me miraba curioso, otra vez estaba sentado en el sofá.
-Ah... jaja lo siento, olvide avisarte, su padre está pagando un buen dinero y ya que te dejo quedarte allí gratis sería bueno que fueras muy amable con Baekhyun, debo advertirte que su personalidad es algo...-
-Ya me di cuenta- mi tío rio al otro lado de la línea, sabiendo a lo que me refería.
-Confió en que podrás manejarlo Chanyeol-
-Hare lo que pueda-
-Gracias, hablamos después-
Deje el teléfono en su lugar y suspiré. ¿Qué podía hacer? era el apartamento de mi tío, me estaba dejando quedar allí y no podía decirle lo inconforme que estaba por tener que vivir con otra persona y más alguien como Baekhyun.
-Bueno, me tengo que ir así que no puedo ayudarte con tus cosas, el lugar no es muy grande, te será fácil encontrar lo que necesites, hay otra habitación al final del pasillo, puedes acomodarte allí- le expliqué sobándome el cuello, él asentía mientras escribía algo en su celular- Mierda, voy muy tarde- me quejé corriendo hacia la puerta- ¡Nos vemos!-
-Sí, sí adiós...- lo escuché responder sin ganas, pero no tenía tiempo que perder, saqué mi bicicleta del parqueadero y pedaleé hasta llegar a la universidad, que no estaba tan lejos.
...
-Llegas tarde Yeol~- canturreó mi mejor amigo cuando me vio entrar agitado por la puerta, había faltado a inglés... mierda.
-No me digas-
-¿Estas de mal humor?-
-¿No puedo? Soy una persona normal, tengo derecho a enojarme de vez en cuando-
-Tienes razón, pero... es muy raro verte de mal humor, no te veía haciendo mala cara desde hace mucho ¿Qué paso?-
-Pasó de todo, hoy no es mi día, Jongin...-le confesé, iba a contarle lo que me aquejaba pero llegó el profesor de la siguiente clase así que me encogí de hombros mientras Jongin me miraba haciendo un puchero.
El resto del día transcurrió con normalidad, presenté mi ensayo y aunque quería saber mi nota, tendría que esperar hasta el día siguiente.
Como siempre me senté con Jongin en el almuerzo y tuve que soportar sus constantes suspiros mientras observaba a su ex sentado en una mesa con sus amigos, al otro lado de la cafetería, cada vez me convencía más de que el amor es el peor de los problemas.
-¿Por qué no te disculpas y ya?- le pregunté irritado.
-¿Crees que es tan fácil? sus amigos no me dejan ni acercarme, todos creen que soy un idiota y que le hice daño, pero todo es un jodido malentendido... si tan solo el me dejara explicarle...-
-¿Y todos los descansos los gastaras lamentándote? creo que es hora de que hagas algo, Jongin, tal vez ellos tienen razón y eres un idiota, o te olvidas de él o te enfrentas a sus amigos y le hablas, pero no sigas con esto... - me miró con el ceño fruncido, sabía lo que iba a decirme.
-Sabes que no puedo olvidarlo y... ¿por qué estás tan molesto? ¿sabes que?... hablemos cuando te sientas mejor, hoy esas insoportable- se levantó y se fue dejándome solo, tenía razón, yo aún estaba de mal humor y me estaba desquitando con él, sería mejor que me calmara, pero cada vez que recordaba que ya no tendría la misma paz de antes en mi apartamento y que tendría que compartirlo con alguien como Baekhyun no podía evitar molestarme.
En fin, terminó el día y le pedí disculpas a Jongin (por decirle una verdad que él no quería escuchar) por hablarle de esa manera y fuimos en mi bicicleta hasta mi apartamento, ya que teníamos que hacer un trabajo juntos, y ya de paso le mostraría la causa de mi mal humor.
Dejé la bicicleta en el parqueadero frente al edificio y subimos al apartamento, abrí la puerta y entramos, Baekhyun probablemente estaría en su habitación porque no lo veía ni a él ni a sus maletas.
-Deja tus cosas en el sofá- le dije a Jongin y luego caminé por el pasillo para ir a la habitación de Baekhyun, pero escuché su voz en un lugar diferente. Seguí caminando y vi que la luz de mi cuarto estaba encendida, abrí la puerta y ahí estaba él, tumbado en mi cama, escuchando música y cantando bajito con sus audífonos puestos y los ojos cerrados, sus maletas estaban tiradas en el piso.
-Baekhyun- lo llamé respirando profundamente, intentando que no me explotara la cabeza y terminara echándolo a patadas de MI habitación, pero no me escuchaba, así que le quité los audífonos haciendo que se asustara.
-¡Oye!-exclamó molesto (no más molesto que yo, por supuesto).
-¿Qué haces en mi cuarto?- él se sentó en la cama mirándome fijamente, levantando la frente con arrogancia.
-En las noches me da mucho frio y esa habitación del fondo no tiene calefacción. No pienso morir congelado, mi papá paga por este lugar y lo menos que merezco es dormir en un lugar cómodo- apreté los ojos y me puse las manos en la cintura, conteniéndome.
-Entonces...-
-Entonces dormiré aquí- habló como si fuera una orden irrefutable.
-Pero esta es mi habitación, si quieres puedo decirle a mi tío que ponga un aire acondicionado en la del fondo- le ofrecí aún siendo amable, aunque ya me estaba cansando.
-No, quiero esta- sentenció tumbándose de nuevo en la cama y poniéndose los audífonos. Me mordí los labios.
-Yeol...- escuché a Jongin y volteé para verlo, estaba en el borde de la puerta mirándome sorprendido, le hice una seña con la mano para que fuéramos a la sala.
-¿Ahora entiendes porque estaba tan molesto?-
-Sí, pero ¿Qué le pasa a ese mocoso?-
-No sé... pero no puedo decirle nada porque a mi tío le pagan porque se quede aquí, sabes que yo estoy gratis y si le digo algo a mi tío, me sacará de aquí, lo menos que puedo hacer es tratar de llevarme bien con el pequeño demonio-
-¿Cuántos años tiene? Debería respetar a sus mayores... -Jongin estaba casi igual de molesto que yo, lo que me hizo sonreír, era muy tierno.
-No sé... creo que no es tan menor, se mudó aquí para estudiar en la universidad de Seúl-
-Ya... pero no debería comportarse así- pasé mi brazo sobre su hombro.
-Es lo que digo, pero...-
-¡Chanyeol!- rodé los ojos y Jongin se rio, tuve que separarme de él.
-¿Qué pasa?- me dirigí a la habitación, supremamente molesto.
-¿Puedes sacar tus cosas de aquí? Voy a meter mi ropa en el armario y necesito espacio- eso era todo, algo en mi subconsciente se rompió, tal vez mi paciencia o los modales que me enseñó mi madre.
Caminé hacia él con el ceño fruncido, estaba tan molesto que podría golpearlo allí mismo, pero aún conservaba la decencia, él se veía algo intimidado y retrocedía cada vez que yo me acercaba, sus ojos me miraban inquietos.
-No voy a sacar mis cosas, esta es MI habitación, tu padre podrá estar pagando pero solo lo hizo para que vivieras aquí, no para que me dieras ordenes o cambiaras el orden de las cosas, la otra habitación solo necesita ser limpiada y le puedo instalar yo mismo el aire acondicionado, y si no te gusta dile a tu padre que te pague la renta en otro lado, ¿entendiste, Baekhyun?-
-Eres un idiota Park Chanyeol, voy a llamar a mi padre- tenía la cara roja y me empujó con odio, yo solo bufé molesto, el chico tenía un complejo de reina caprichosa increíble. Salió de la habitación con su teléfono, yo fui detrás de él y lo tome por el brazo, él se sacudió con fuerza para que lo soltara, yo podía ver como Jongin me miraba preocupado.
-Ya veras, estúpido Chanyeol- el pequeño demonio salió del apartamento con un portazo, me hervía la sangre y tuve que sentarme para calmarme un poco.
-¿Y ahora?-
-Va a llamar a su padre, seguramente le dirá a mi tío y me van a echar de aquí, pero bueno... por lo menos no le di lo que quería tan fácilmente- sonreí orgulloso.
-Si te echan puedes quedarte en mi casa, pero solo una semana, una de mis hermanas estará de viaje por ese tiempo- sonreí y le revolqué el cabello, Jongin era un tonto pero lo quería mucho, era mi mejor amigo después de todo, siempre estaba pendiente de mí y yo de él, aunque fuera malditamente molesto cuando se quejaba por culpa de su amor frustrado, yo le daba soluciones pero él era un cobarde y orgulloso.
-Gracias-
...
Esa tarde luego de que Jongin se fuera a su casa mi tío me llamó y yo temía lo peor.
-Chanyeol por favor, dale tu habitación a Baekhyun, el chico está acostumbrado a tener lo que quiere, solo será hasta mitad de año, su padre va a mudarse cerca y no tendrás que lidiar con él, hazle ese favor a tu tío, no quiero tener que sacarte de ahí, necesito el dinero- me senté en el sofá pasándome la mano por la cara, quedándome en silencio mientras pensaba.
-Está bien, pero también dile a su padre que Baekhyun debe poner de su parte y no ser tan odioso, no me gusta que me dé órdenes como si fuera el dueño de la casa, debe comportarse-
-Bien, le diré a su padre, trata de llevarte bien con él, de lo contrario tendrás que buscar otro lugar para quedarte- colgué molesto y me dirigí a mi habitación para sacar mis cosas de allí, dejé todo encima de la otra habitación y saqué mis cobijas y almohadas a la sala. Ya que el lugar al que me mudaría aún estaba sucio tendría que dormir en el sofá y al día siguiente limpiar, eché un vistazo por última vez a mi habitación, quería quitar los posters de mis bandas favoritas pero recordé que dentro de 5 meses toda esta pesadilla desaparecería.
Iba a sacar las almohadas y edredones de sobra pero... Baekhyun era un malcriado y yo no iba a darle gusto, que él mismo se esforzara, ya que se había salido con la suya al sacarme de mi propio cuarto.
El timbre sonó y fui a abrirle la puerta a la reina quisquillosa.
-Supongo que ya sacaste tus cosas- dijo con un aire de superioridad que hizo que se me revolviera el estómago.
-Sí, su majestad- dije en voz baja cuando él se dirigía a su ahora habitación.
-¿Qué?...-se giró para verme- ¿te estas... burlando de mí?-
-No- respondí seco, apagando la luz de la sala y acostándome en el sofá.
-Idiota... - bufó entrando al cuarto y cerrando la puerta con fuerza.
Cerré los ojos e intente dormir, debía levantarme temprano para limpiar el otro lugar y llegar a tiempo a la universidad.
Y entonces lo escuché de nuevo, el maldito había llegado a mi vida para hacérmela imposible.
-¡Chanyeol! ¡Ayúdame a sacar las cosas para mi cama!- quería insultarlo y decirle que se las arreglara solo, pero solo lo ignoré y me tapé hasta la cabeza con mis cobijas, solo escuché un silencio que en vez de tranquilizarme me hizo sentir miedo.
Luego sentí un peso sobre mi cuerpo y unas manos que me quitaban la cobija de la cara, la luz encendida me dio de lleno en los ojos y lo primero que vi cuando los abrí fue el rostro de Baekhyun muy cerca del mío, no había notado que sus ojos se veían algo claros cuando la luz los iluminaba.
-Te dije que me ayudaras- se sentó sobre mi cruzándose de brazos-no te dejaré dormir hasta que me ayudes- era un idiota, intente tumbarlo pero se sostuvo de mis brazos.
-No es mi culpa que seas tan bajo, busca una silla o algo y no me molestes- se quedó quieto y su cara se puso roja.
-N-no soy bajo, tu eres muy alto, dale algo de utilidad a tu altura anormal y ayúdame a bajar las cosas- ordenó apretándome los brazos de nuevo, aún sonrojado. Se veía muy tierno y por un segundo olvidé lo fastidioso que era, quería pellizcarle las mejillas, pero luego me acorde de todo lo que había hecho.
-¡No me molestes!-exclamé haciéndolo caer al suelo, lo oí quejarse y me senté para ver si se había lastimado, yo y mi estúpida cortesía, él estaba haciendo una mueca de dolor.
-¿Estás bien?-
-No...- dijo sobándose la espalda. Suspiré levantándome del sofá.
-Está bien, voy a ayudarte- rodé los ojos y camine hacia su habitación, maldiciendo mis buenos modales.
...
-¿No vas a ayudarme a ponerme de pie?- lo oí gritando desde la sala, definitivamente este individuo iba a darme muchos dolores de cabeza.
Para vengarse de su traicionero prometido, Yvonne atrajo a Clayton a una relación que tendría ventajas para ambos. Sin embargo, cuando Yvonne vio a una mujer parecida a ella al lado de Clayton, reconoció que no era más que una sustituta. Al enterarse de la próxima boda de Clayton, se marchó con una generosa indemnización. "Clayton, este es realmente el final", declaró ella con decisión. Inesperadamente, el mismo día en que Yvonne iba a casarse con otra persona, Clayton apareció, con la desesperación reflejada en sus ojos, y se puso de rodillas: "Yvonne, por favor, no lo hagas. No te cases con él".
Janet fue adoptada cuando era niña, un sueño hecho realidad para los huérfanos. Sin embargo, su vida fue cualquier cosa menos feliz. Su madre adoptiva se burló de ella y la acosó toda su vida. La mucama que la crio le dio todo el amor y el afecto de una madre. Desafortunadamente, la anciana se enfermó gravemente y Janet tuvo que casarse con un hombre que tenía mala fama en sustitución de la hija biológica de sus padres para cubrir los gastos médicos de la criada. ¿Podría ser este un cuento de Cenicienta? Pero el hombre estaba lejos de ser un príncipe, aunque tenía un rostro atractivo. Ethan era el hijo ilegítimo de una familia rica que vivía una vida lujosa y apenas llegaba a fin de mes. Él se casó para cumplir el último deseo de su madre. Sin embargo, en su noche de bodas, tuvo el presentimiento de que su esposa era diferente a lo que había escuchado sobre ella. El destino había unido a las dos personas con profundos secretos. ¿Ethan era realmente el hombre que pensábamos que era? Sorprendentemente, tenía un extraño parecido con el impenetrable hombre más rico de la ciudad. ¿Descubriría que Janet se casó con él por su hermana? ¿Sería su matrimonio una historia romántica o un completo desastre? Siga leyendo para saber cómo se desarrolla el amor entre Janet y Ethan.
Todos se sorprendieron cuando estalló la noticia del compromiso de Rupert Benton. Fue sorprendente porque se decía que la novia afortunada era una chica normal, que creció en el campo y no tenía nada a su nombre. Una noche, ella apareció en un banquete, lo cual causó una sensación a todos los presentes. "¡Cielos, ella es tan hermosa!". Todos los hombres babeaban y las mujeres se pusieron celosas. Lo que no sabían era que esta supuesta pueblerina era en realidad una heredera de una fortuna de mil millones de dólares. No pasó mucho tiempo antes de que sus secretos salieran a la luz uno tras otro. Las élites no podían dejar de hablar de ella. "¡Dios mío! Entonces, ¿su padre es el hombre más rico del mundo?". "¡También es esa excelente pero misteriosa diseñadora que mucha gente adora! ¿Quién lo hubiera adivinado?". Sin embargo, un montón de gente no creía que Rupert pudiera enamorarse de ella. Pero les cayó otra bomba. Rupert silenció a todos los detractores emitiendo un comunicado. "Estoy muy enamorado de mi hermosa prometida. Nos casaremos pronto". Dos preguntas estaban en la mente de todos: "¿Por qué la chica ha ocultado su identidad? Y ¿por qué Rupert estaba enamorado de ella de repente?".
Ella cayó en la trampa que la tendieron su prometido y su mejor amiga. Lo perdió todo y murió en la calle. Sin embargo, ella renació. En el momento en que abrió los ojos, su esposo estaba tratando de estrangularla. Afortunadamente, ella sobrevivió a eso. Firmó el acuerdo de divorcio sin vacilación. La joven estaba lista para su miserable vida. Para su sorpresa, su madre en esta vida le dejó una gran cantidad de dinero. Ella dio la vuelta a las tornas y se vengó. Todo le salió bien cuando su ex marido apareció en su vida.
Corinne dedicó tres años de su vida a su novio, pero todo fue en vano. Él no la veía más que como una pueblerina y la dejó sola en la boda para estar con su verdadero amor. Tras ser despechada, Corinne recuperó su identidad como nieta del hombre más rico de la ciudad, heredó una fortuna de mil millones de dólares y acabó llegando a lo más alto. Pero su éxito atrajo la envidia de los demás, y la gente trató constantemente de hundirla. El Sr. Hopkins, famoso por su crueldad, la animaba mientras ella se enfrentaba uno a uno a esos alborotadores. "¡Así se hace, cariño!".
Los rumores decían que Lucas se había casado con una mujer poco atractiva y sin antecedentes. En los tres años que estuvieron juntos, se mantuvo frío y distante con Belinda, que aguantó en silencio. Su amor por él la obligó a sacrificar su autoestima y sus sueños. Cuando el primer amor de Lucas reapareció, Belinda se dio cuenta de que su matrimonio era una farsa desde el principio, una estratagema para salvar la vida de otra mujer. Entonces firmó los papeles del divorcio y se marchó. Tres años después, Belinda regresó convertida en un prodigio de la cirugía y una maestra del piano. Perdido en el arrepentimiento, Lucas la persiguió bajo la lluvia y la abrazó con fuerza: "Eres mía, Belinda".