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‣Omegaverse Namjoon no tiene otra opción que dejar a su hermano menor Park Jimin al cuidado de su mejor amigo, ese era Min Yoongi; Un alfa desinteresado y amargado que solo vivía para escribir novelas, y beber grandes cantidades de café. Por otro lado estaba el pequeño beta, o bueno, así es como él mismo y todos a su alrededor pensaban -"Soy un Beta"-, -"Es un Beta"-. Park Jimin, un chico que aun no se había presentado a pesar de tener ya edad suficiente para hacerlo, simplemente no ocurría. Solo aquella razón bastaba para que Park Namjoon dejara a su hermano menor al cuidado del alfa amigo. Pero.. ¿realmente debería de estar tan confiado? ¿Realmente su pequeño hermano es un BETA? ¿Qué pasaría si Jimin "el pequeño beta" se presentará siendo un Omega?...
Namjoon soltó un sonoro gruñido al terminar con la llamada que tenía con su padre, siendo él el hijo mayor de la familia Park debía de asistir a una reunión con la manada a las afueras de Seúl. Ese no era su problema ya que él realmente estaba entusiasmado con la idea de ir, el problema radicaba en; ¿Quién cuidaría a su hermano menor mientras estaba ausente?, había hablado con sus padres pero lo que sus mayores le dijeron fue:
-"Él puede cuidarse perfectamente solo, ya no es un niño"-
El joven alfa bufó sobre esas palabras, ¿como que no era un niño?, siquiera y su hermano se había presentado. No podía simplemente irse y escuchar aquellas palabras, su hermano no podía quedarse solo en casa, así que un no tan maravillosa idea pasó por su cabeza. Volvió a tomar su celular y llamó a su amigo de años, al que llamaba -mejor amigo-.
-Vamos amigo, atiende el puto teléfono- Murmuró mientras sus dedos chocaban contra su escritorio en desespero -Debí obligarlo a comprarse un celular- Pues seguramente su amigo del alma estaba con el culo pegado a la silla frente a su escritorio, y el teléfono del linea se encontraba en la sala principal -Ah..- Namjoon se rindió. Optaría por ir directamente a su casa y sin avisarle, pues lo había tratado.
-¡Jimin!- Llamó a su hermano. Espero unos... 3 minutos -¡Jimin!- Bien, su idea no era estar toda la tarde gritando el nombre de su hermano menor. Se puse de pie y subió las escaleras, llegando al segundo piso y luego a la puerta de la habitación del menor. Estuvo por tocar la puerta pero decidió solo entrar.
-Te estaba llamando-
-¿Ah, sí?- Murmuró concentrado.
-Deja de garabatear, necesitamos hablar- Vio la hora en su reloj -Y rápido-
-No garabateo, dibujo, creo arte... animado- Ladeó apenas su cabeza viendo una hoja -Necesita más sombra..- murmuró para sí mismo.
El alfa rodó los ojos y se encargó él mismo de buscar una maleta y sacar las prendas del menor del armario -Me iré por un asunto de la manada y tú te quedarás al cuidado de Yoongi, un amigo- Le dijo, aun así Jimin todavia seguia en lo suyo y le decía que si a todo. -¿Quieres que guarde algunos de tus gorras?-
-Ajá...-, Pasó unos diez segundos, Jimin dejo de mover su mano y dejo a un lado su lápiz negro -¿Que estas haciendo con mi ropa? ¿y esa maleta? ¿donde iras?-
Namjoon volvió a rodar los ojos y mientras dejaba algunas gorras dentro de la maleta, le repitió -Me iré por un asunto de la manada y tú te quedarás al cuidado de Yoongi, un amigo-
Jimin rápidamente se puso de pie pero tuvo cuidado de no dejar caer ninguno de sus lápices y se aproximo hacia el mayor -¿¡Que!? No puedes simplemente irte y dejarme al cuidado de un extraño. ¡Además! Se cuidarme perfectamente solo!-
-Es un tema familiar, tengo que ir sí o sí a cumplir como alfa, y no te dejo con un extraño- Cerró la maleta -Es mi mejor amigo, y por último, no puedes vivir por tu cuenta.. estás tan metido en esos garabatos que haces que seguramente se te olvidaría comer-
-¿¡Cuántas veces tendré que repetirte que no son garabatos!?, dejame decirte que dentro de poco seré un reconocido dibujante de manhwa!-
-Si, como sea, vuelve al tema principal-, Jimin quiso morderlo por ignorar su sueño, -Iras a vivir con mi amigo quieras o no, nuestros padres están de acuerdo- Él tenía que mentir un poquito -Eso es todo, vamos, te llevaré ahora mismo-
Jimin no podía decir más, lo miró con enojo y buscó su mochila que se encontraba debajo de su cama, en ella guardo lo más importante, todos sus instrumentos de trabajo; Hojas, lápices de distintas variedades, colores, pinceles... etc. Todo lo que un artista necesita.
Namjoon llevo la maleta de su hermano al auto cuando vio que Jimin lo miraba mal al terminar de guardar sus cosas. Una vez dentro del vehículo, este se puso en marcha hacia la casa del mejor amigo del alfa.
-¿Y él que es?-
-Es un alfa, no tendrás problemas, después de todo eres un beta-
-¿Y a qué se dedica? ¿cuántos años tiene? ¿como es? ¿es igual de estúpido que tú?- Estaba un poco mucho enfado -¿Y bien?-
-Pondré algo de música- Namjoon lo ignoro.
-Odio la musica que escuchas-
-Entonces pondré la radio-
-Odio la radio-
-Bien... realmente estás enfadado- Detuvo el vehículo al ver la luz verde -Vamos hermanito, solo queremos que nada malo te suceda en nuestra ausencia. Además Yoongi es un alfa realmente amigable con el que te llevaras genial, se harán amigos en un cerrar de ojos- Eso ya no era mentir un poquito... pues estaba diciendo todo lo contrario con respecto a la actitud de su amigo -Él.. él es realmente amigable...-
Jimin lo ignoro de todas formas, lo habia escuchado pero optó por no responderle y solo mirar a través de la ventana.
Aproximadamente el viaje duró unas 2 horas y Namjoon agradeció de que el tránsito haya estado a su favor pues seguramente le hubiera tomado unas 3 o 4 horas llegar. Aparco el vehículo y bajo llendo por la maleta del menor.
-Jimin, despierta, ya llegamos- Le aviso. Él joven beta despertó y bajó del vehículo llevando consigo su mochila azul -Linda casa, ¿verdad?-
-Es un asco- Bufó.
El alfa suspiró y caminó hacia la puerta, tocó timbre pero parecía que nadie estaba en casa, así que se agachó y levantó una roca, la cual tenía debajo una llave. Abrió la puerta y le dijo a su hermano que esperara -Iré a buscarlo-
Jimin se sentó de manera ruda a uno de los sillones negros de la sala y empezó a observar su alrededor, todo era tan amplio, se encontraba tan limpio e iluminado pero por la luz del exterior. Era agradable, pero él no iba a decirlo en voz alta.
En una habitación se encontraban don alfas dialogando... -Estoy ocupado, ¿qué quieres?- gruñó frunciendo el entrecejo -¿Porque no llamaste?-
-Te llame- Miro nuevamente la hora en su reloj -No estoy con tiempo, te lo explicare rapido. Tengo que irme y te dejare a mi hermano a tu cuidado-, Yoongi abrió los ojos de manera exagerada poniéndose de pie, -No tenía a otra persona de confianza, serán por algunos meses-
-¿Estas loco?-
-¿Es loco pedirle un favor a tu mejor amigo?-
-Lo es si soy yo tu mejor amigo, que mierda Namjoon, sabes lo ocupado que me encuentro, no pudo simplemente hacer de niñera-
-Oh vamos amigo, me debes muchas, además se trata de mi hermano- El alfa estaba entre desesperado y sin tiempo.
Yoongi rasco su cabeza despeinandose -Maldición Namjoon- Maldijo dejando la habitación -¿Y que es él?-
-No te preocupes, es un beta-
-¿Y dónde está?-, Ambos llegaron a la sala y no había ninguna otra alma dando vueltas. Namjoon vio a través de una de las ventanas y salió corriendo hacia afuera de la casa.
-¡Jimin! ¡Oiga, detenga el vehículo!- Le gritó el alfa al taxista -¿Qué crees que haces?-
-Me voy- Se abrazó al cinturón de seguridad sobre su pecho.
-Vamos Jimin, ¡baja ahora mismo del taxi!-
-No, ¡no puedo vivir con una persona que no sabe del buen arte!, ¿¡Acaso no viste los cuadros de su casa!?, dile que me dé las gracias por no quemarlos!- Seguía forcejeando para no salir.
Yoongi gruño siendo escuchado -No creo que esto funcione- Se giró y camino devuelta a su casa, cerrando la puerta de entrada.
Namjoon miró severo a su hermano y pudo, al usar un poco mas de fuerza, sacar a su hermano del interior del vehículo -Entrarás, te disculparas y vivirás con él- Le dejó en claro para arrastrarlo hacia la casa de tono crema, -Es hora de irme, mira Jimin, no quiero recibir ninguna llamada de Yoongi diciendome que intentaste quemar sus cuadros o intentas escapar porque si no tendrás que pasar tus vacaciones en un campamento, ¿quieres eso?-
-Te odio-
-Y yo te quiero, ahora sé respetuoso y cuídate- Besó su frente; Jimin se limpio. Namjoon abrió la puerta e hizo que su hermano ingresara nuevamente -Oh, estaré fuera unos meses- Dicho eso último Namjoon con velocidad subió su auto y condición de manera también rápida.
-¿¡Unos meses!?-
-Cierra la boca, por su culpa me dio jaqueca- Gruñó el alfa con una taza de café en mano.
Jimin lo vio con ceño fruncido y dijo:-¡Ciérrala tú!-
-¿Uh?- Oh.. Min Yoongi no era un alfa para nada amigable.
Kim Seokjin y Kim Namjoon, dos personas que aprenderán a convivir como compañeros de piso. ¿Qué podría salir mal?... ||Prohibida la copia y adaptación||
Min Yoongi, el chico que destaca por ser alguien realmente atractivo y así tambien por tener ese aura de "Chico malo". Jimin le pedirá un gran favor al chico mas atractivo de su clase al saber que su ex-novio se trasladara a su actual escuela. 〝¿Jimin tendrá suerte, o aquel chico se negara a su muy molesta petición?, pero si llegara aceptar... ¿Cómo será su relación de ahora en adelante?〞
Nunca estuvo en mis planes conocer el infierno, pero lo hice. Su mirada podía hacerme conocer a sus más peligrosos demonios que han estado ocultos por mucho tiempo, fue inesperado, pero lo conocí. No sabía que algo podía hacer cambiar tanto a alguien, pero asi fue, cambié. Y me siento orgullosa de eso porque si no fuera así, hubiera seguido buscando una escapatoria y no lo hubiera conocido a él, el toque de su piel rosando la mia ordenando que haga algo que en este infierno estaba prohibido me hacia querer pedir más, aunque supiera que las consecuencias iban a ser mayores.
Se rumoreaba que Fernanda, recién vuelta con su familia, no era más que una violenta pueblerina. Pero Fernanda se limitaba a esbozar una sonrisa despreciativa. Otro rumor sugería que Cristian, normalmente racional, había perdido el juicio, locamente enamorado de Fernanda. Esto la frustró. Podía tolerar los cotilleos sobre sí misma, ¡pero calumniar a su amado era pasarse de la raya! Poco a poco, a medida que salían a la luz las múltiples identidades de Fernanda como célebre diseñadora, experta jugadora, reconocida pintora y exitosa magnate de los negocios, todos se daban cuenta de que eran ellos quienes habían sido engañados.
Todos se sorprendieron cuando estalló la noticia del compromiso de Rupert Benton. Fue sorprendente porque se decía que la novia afortunada era una chica normal, que creció en el campo y no tenía nada a su nombre. Una noche, ella apareció en un banquete, lo cual causó una sensación a todos los presentes. "¡Cielos, ella es tan hermosa!". Todos los hombres babeaban y las mujeres se pusieron celosas. Lo que no sabían era que esta supuesta pueblerina era en realidad una heredera de una fortuna de mil millones de dólares. No pasó mucho tiempo antes de que sus secretos salieran a la luz uno tras otro. Las élites no podían dejar de hablar de ella. "¡Dios mío! Entonces, ¿su padre es el hombre más rico del mundo?". "¡También es esa excelente pero misteriosa diseñadora que mucha gente adora! ¿Quién lo hubiera adivinado?". Sin embargo, un montón de gente no creía que Rupert pudiera enamorarse de ella. Pero les cayó otra bomba. Rupert silenció a todos los detractores emitiendo un comunicado. "Estoy muy enamorado de mi hermosa prometida. Nos casaremos pronto". Dos preguntas estaban en la mente de todos: "¿Por qué la chica ha ocultado su identidad? Y ¿por qué Rupert estaba enamorado de ella de repente?".
En su borrachera, Miranda se acercó audazmente a Leland, sólo para encontrarse con su mirada fría. La inmovilizó contra la pared y le advirtió: "No me provoques. Dudo que puedas soportarlo". Poco después, su compromiso se canceló, dejándola en la indigencia. Sin otras opciones, Miranda buscó refugio con Leland. Con el tiempo, asumió el papel de madrastra, cuidando a su hijo. Llegó a comprender que la decisión de Leland de casarse con ella no se debía solo a que ella era obediente y fácilmente controlada, sino también porque se parecía a alguien que él apreciaba. Ante la solicitud de divorcio de Miranda, Leland respondió con un abrazo desesperado y una súplica para que reconsiderara su decisión. Miranda, impasible, respondió con una sonrisa de complicidad, insinuando un cambio en su dinámica. El señor Adams, que siempre fue el controlador, ahora parecía ser el atrapado.
Corinne dedicó tres años de su vida a su novio, pero todo fue en vano. Él no la veía más que como una pueblerina y la dejó sola en la boda para estar con su verdadero amor. Tras ser despechada, Corinne recuperó su identidad como nieta del hombre más rico de la ciudad, heredó una fortuna de mil millones de dólares y acabó llegando a lo más alto. Pero su éxito atrajo la envidia de los demás, y la gente trató constantemente de hundirla. El Sr. Hopkins, famoso por su crueldad, la animaba mientras ella se enfrentaba uno a uno a esos alborotadores. "¡Así se hace, cariño!".
Margot lo dejó todo por amor: una vida de lujos, el respaldo inquebrantable de su poderosa familia y un futuro asegurado. Creyó que al lado de Dannt, su esposo y CEO de las empresas Delayne, encontraría la felicidad que el dinero no podía comprar. Sin embargo, no contaba con la influencia destructiva de Otilia, su suegra, una mujer decidida a arrancarla de la vida de su hijo. Años de amor y entrega se vieron empañados por la manipulación y el desprecio, hasta que Margot fue acorralada y llevada al límite. Con el corazón destrozado pero la dignidad intacta, firmó el divorcio y salió de la casa con las manos vacías, dejando atrás a un exesposo confundido y a una suegra que creía haber ganado la batalla. Pero todo cambió cuando ambos descubrieron la verdad: Margot no era cualquier mujer... era la heredera de una de las familias más influyentes del país. Mientras el Otilia se lamentaba por su error cometido, y Dannt se hundia cada vez más en la depresión que le causó su separación, Margot enfrentaba una noticia aún más impactante: estaba embarazada de mellizos. Decidida a proteger a sus hijos, jura criarlos sola, sin el peso de un pasado doloroso. Pero lo que no imagina es que Dannt, al descubrir su paternidad, hará lo imposible por recuperarla. ¿Margot será capaz de perdonar a quien le dio la espalda en el peor momento? ¿Dannt será capaz de enfrentarse a su madre y recuperar a la mujer que dejó ir? En un juego de podere, orgullo y sentimientos no resueltos, el amor aún tiene una última oportunidad... si ambos están dispuestos a luchar por él.